Agua podrida, colada y hervida.
Cuando la culebra canta, señal de agua.
Se llena antes el ojo que el papo.
Entre pillos anda el juego.
Boca que bosteza, estómago que hambrea.
Como no son tuyos los zapatos, que tiras por el barro.
Bachiller, baila, chilla y sabe leer.
Alzada en Abril y binada en Mayo, cedacico para otro año.
Variante: Caridad y amor, no tocan tambor.
Nadie se meta donde no le llaman.
Entre menos burros, más choclo.
A la mar madera, y huesos a la tierra.
El hambre tira, y el orgullo me levanta.
El que le tiene miedo a los ojos, no puede comer cabeza.
Al son que me hicieres, a ese bailaré.
El Sil lleva el agua y el Miño la fama.
Al amo que honra, el criado bien le sirve.
Cerco en la luna, agua en la laguna.
El día que te cases salen tus faltas y el día que te mueras, tus alabanzas.
Paciencia ofendida sale de madre enseguida.
El dinero y los pendejos, siempre acaban separados.
Cuando uno esta en malas, hasta la mujer se le niega.
Comer y rascar todo es empezar.
Si vives de fiado, vives señalado.
¿Quieres conocer el valor del dinero?. Pide algo prestado.
Yo comienzo por hacer la guerra. Ya se encargarán los políticos de demostrar que era justa.
A preguiça se deu bem.
Mano blanca y gordezuela, puesta sobre el corazón, aumenta la palpitación.
Para creer hay que querer creer
Aguadores y taberneros, del agua hacen dineros.
El asno no quiere espuela, sino vara con aguijón que le duela.
¡Una sopa de tu propio chocolate!.
Una sola mano no basta para subirse a la palmera.
El que malas mañas ha, tarde o nunca las perderá.
Por segar temprano y segar verde, ningún labrador pierde.
Hasta de una piedra necesita uno, para darse un hocicaso.
El que manda, no se equivoca, y si se equivoca, vuelve a mandar.
San Simón y San Judas, mata los puercos y tapa las cubas.
Cuanto mas alto es el bambú, más bajo se encorva.
Comida que escasea, bien se saborea.
No renunciar a sus esperanzas hasta llegar al río Huanghe.
El rico nunca está satisfecho.
Todos los pájaros comen trigo, y la culpa es del gorrión.
Abadejo y amor de viejo, todo es abadejo.
Cuídate de los lobos con piel de cordero.
Ni el caballero buen consejo, ni el letrado buen encuentro.
El vivo se embriaga; y el pendejo paga.
Cumple con tu deber, aunque tengas que perder, si dichoso quieres ser.
El más fuerte teme a la muerte.
La paz con una porra en la mano es la guerra