Los amigos se conocen en las ocasiones.
El que no quiera polvo, que no salga a la era.
Cuenta errada, sea enmendada.
El hombre cuando da su cigarro, por la ceniza vuelve.
No confíes a otro lo que puedas hacer por ti mismo.
El hombre puede pasar por sabio cuando busca la sabiduría; pero si cree haberla encontrado es un necio.
El que mal se maneja, despacio padece.
Para pan y pescado, chocho parado.
Con vergüenza, ni se come ni se almuerza.
Si tu beso tiene el ardor del sol, la rosa te dará todo su perfume
Lo que has de dar al rato, dáselo al gato.
Amor nunca dice basta.
Regostóse el asno a las berzas, no dejó verdes ni secas.
Favor hecho a muchos, no lo agradece ninguno.
Muchos Trueno y nada de auga.
Ruega a Dios por el mal señor, porque no venga otro peor.
Quien más ama más gasta; quien mucho acumula mucho pierde
El matrimonio es como el flamboyán, empieza con flores y termina con vainas.
Buscar la vida conviene; que la muerte ella se viene.
Repartiendo de l oajeno, ninguno es cicatero.
La conciencia es cobarde y la culpa que no tiene fuerza para impedir rara vez es lo suficientemente justa como para acusar
Es tan chaparro que cuando se sienta en el suelo, le cuelgan los pies.
El dinero es bueno para siervo, malo para dueño.
Moda y fortuna presto se mudan.
Bodega de buen olor, no ha menester pregón.
Al roble no le dobles.
Bonita y fina me haga Dios; que rubia y blanca me haré yo.
Mentir y comer pescado, requieren mucho cuidado.
Bebo poco y quiérolo bueno; una azumbre me dura un día entero.
Cuando el abad lame el cuchillo, malo para el monaguillo.
Después del gusto, que venga el susto.
Toma después de la sopa un buen trago, y ríete de médicos y boticarios.
Niebla de Marzo, helada de Mayo.
Hinca el pico, igual el feo que el guapo, y el pobre que el rico.
Es buenísismo el amigo y bueno el pariente, pero se pierden cuando ya no queda nada
No jales que descobijas.
Barba pone mesa, que no brazo ni pierna.
No hay nadie más sordo que quien no escucha los consejos de otro.
Para el mal que hoy mata, no es remedio el de mañana.
Todos desnudos nacemos, aunque vestidos nos vemos.
La presa que robó el gato, no vuelve jamás al plato.
Quien picha lejos y pede fuerte no tiene miedo a la muerte.
Buenas judías la Mancha las cría.
Tripas llevan piernas.
Manchando el nombre de Cristo, algunos hacen buen pisto.
Mejor solo que mal acompañao.
Una maravilla, con otra se olvida.
Más vale fortuna en tierra que bonanza por la mar.
No hay joven fea, ni vieja hermosa.
Si quieres quedar bien, nunca digas que te va muy bien.