Algo tiene la fea, por donde el galán la desea.
Los experimentos, en casa y con gaseosa.
De buena semilla, buena cosecha.
Mal haya el vientre que del bien recibido no le viene miente.
Intimidades, solo en las mocedades.
Salud sin trabajo, campana sin badajo.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
Mala yerba, mucho crece.
La ira de los que aman, en hacerse caricias para.
Ráscate la pierna, que te duele la cabeza.
Paga al contado y líbrate de cuentas chicas.
La inteligencia anula el destino. Mientras piense un hombre es libre
Mano que te da de comer no has de morder.
Al desdén con el desdén.
Ay, Jesús, que el rosario de mi compadre no tiene cruz.
A la sombra del favor, crecen vicios.
Cuando el hombre se mea las botas, no es bueno para las mozas.
A sembrar a San Francisco, aunque sea en un risco.
La oveja de muchos, el lobo la come.
Vosotros, los europeos, tenéis los relojes, pero nosotros tenemos el tiempo.
Donde las leyes flaquean, los pillos se pavonean.
Agua de Duero, caldo de pollos.
La obra bien hecha, a su autor recomienda.
En la tierra del ciego, el tuerto es rey.
Lo escrito, escrito esta.
Caballo de muchos amos, siempre muere de gusanos.
Riñen los amantes y quiérense más que antes.
Fuiste virgo y viniste parida; ¡muchas querrían ir a tal ida!.
Tanto tiempo en el campo y no conoces el matojo.
Cada día se aprende algo nuevo.
Cumplir cada uno su deber a nadie sino a Dios temer.
De aquella me deje Dios comer, que en Mayo deja los pollos y comienza a poner.
Abrazar y besar solo es barbechar, pero cerca le anda el sembrar.
Cuando el viejo no puede beber, la fosa le pueden hacer.
El vino es la teta del viejo.
Agua, Dios, el vino en bota y las mujeres en pelota.
Quien ve romero y no lo coge, del mal que le venga no se enoje.
Padre millonario y trabajador, hijo vago y malgastador.
Agua en Marzo, hierbazo.
Los tontos hablan mucho y no dicen nada.
En los ojos y en la frente se lee lo que el hombre siente.
Lo que no se conoce no se apetece.
Burro pelado a trasquilones, a los diez días no se le conoce.
De mujer que es madre, nadie nunca mal hable.
No hay gallina gorda por poco dinero.
La libertad es un lujo que no todos se pueden permitir
En cabeza loca, ni se tiene, ni dura, ni para cosa.
De tus herederos, sé tu el primero.
Jamás en el mismo plato, comen el ratón y el gato.
Febrero, siete capas y un sombrero.