Hasta la Ascensión, no te quites el ropón; y después, quita y pon.
Mucho Madruga el que una cartera que encontró; pero más Madruga el que la perdió.
El que busca halla, y a veces, lo que no pensaba.
El borracho fino, después del dulce, vino.
La zorra, cuando no llega a las uvas, dice que están verdes.
En el país de ciegos, el tuerto es rey.
Un hombre sin amigos es como un abedul desnudo, sin hojas ni corteza, solitario en una colina pelada.
Donde no hay, por demás es el buscar.
En arca abierta, el justo peca.
No hay cosa más rica, que rascar donde pica.
Lo bien aprendido, nunca es perdido.
Aborrece y serás aborrecido; quiere con amor de verdad y serás correspondido.
Compañía, ni con la cobija.
Al hombre y al caballo, no apurallo.
No hay mejor espejo que el amigo viejo.
Alguien se puede salvar de un rayo; pero de la raya no.
Quéjese de la muela aquel al que le duela.
Guarda mozo, y hallarás viejo.
Del cerdo me gustan hasta los andares.
Cena sin vino, ni olla sin sal, no es manjar.
La mala paga , aunque sea en paja.
No des el grito de triunfo antes de salir del bosque.
Cenas, soles y Madalenas, tienen las sepulturas llenas.
Chocolate y agua fría, cagalera a mediodía.
No digas en secreto lo que no quieras oír en público manifiesto.
En carnaval todo pasa, hasta los novios a las casas.
¿Con quién duerme Juana?. Con quien le da la gana.
El ocioso vale para la plaza pero no para el trabajo.
Nunca me arrepentí de lo que no dije.
Con el mismo cuero las correas.
Al que entre la miel anda, algo se le pega.
Quien baila, de boda en boda se anda.
El que mucho abarca, poco acaba.
La sabiduría consiste en saber que se sabe lo que se sabe y saber que no se sabe lo que no se sabe.
Recoge el heno mientras el sol brilla.
Donde manda capitán, no gobierna marinero Donde menos se piensa, salta la liebre.
Amor comprado, dale por vendido.
Cochino fiado, gruñe todo el año.
La felicidad dura un minuto; la infelicidad el resto de tu vida
Todos los hombres se entenderían bien sin las palabras mio y tuyo.
El que con locura nace, con ella yace.
Hijo de tigre sale pintado.
De pico tenía mi abuelo un jarro, se cayó y se quedó chato.
Donde esperáis la suerte, viene la muerte.
Cuanto más sepas, más sufrirás.
Lluvia y sol, casamiento de vieja.
Pedro se casó en mi pueblo, cojo, manco y jorobado; cómo seria la novia si fue engañado.
Guay de gachas, a tal hora comidas y con punta de alfiler.
Buenos y tontos se confunden al pronto.
Los verdaderos amigos se reconocen en los momentos de necesidad