Quéjese de la muela aquel al que le duela.
Amistad del poderoso, sol de invierno y amor de mujer, duraderos no pueden ser.
Mucho Madruga el que una cartera que encontró; pero más Madruga el que la perdió.
Hasta la Ascensión, no te quites el ropón; y después, quita y pon.
El que busca halla, y a veces, lo que no pensaba.
Hierba segada, buen sol espera.
En arca abierta, el justo peca.
Lo bien aprendido, nunca es perdido.
El borracho fino, después del dulce, vino.
La mala paga , aunque sea en paja.
No hay cosa más rica, que rascar donde pica.
Compañía, ni con la cobija.
Cenas, soles y Madalenas, tienen las sepulturas llenas.
Cena sin vino, ni olla sin sal, no es manjar.
La sabiduría consiste en saber que se sabe lo que se sabe y saber que no se sabe lo que no se sabe.
En carnaval todo pasa, hasta los novios a las casas.
Alguien se puede salvar de un rayo; pero de la raya no.
Nunca me arrepentí de lo que no dije.
Al que entre la miel anda, algo se le pega.
El ocioso vale para la plaza pero no para el trabajo.
Chocolate y agua fría, cagalera a mediodía.
No hay mejor espejo que el amigo viejo.
Guarda mozo, y hallarás viejo.
Aborrece y serás aborrecido; quiere con amor de verdad y serás correspondido.
No digas en secreto lo que no quieras oír en público manifiesto.
¿Con quién duerme Juana?. Con quien le da la gana.
Al hombre y al caballo, no apurallo.
No des el grito de triunfo antes de salir del bosque.
De pico tenía mi abuelo un jarro, se cayó y se quedó chato.
Del cerdo me gustan hasta los andares.
Donde no hay, por demás es el buscar.
Donde manda capitán, no gobierna marinero Donde menos se piensa, salta la liebre.
Quien baila, de boda en boda se anda.
Un hombre sin amigos es como un abedul desnudo, sin hojas ni corteza, solitario en una colina pelada.
El que mucho abarca, poco acaba.
La felicidad dura un minuto; la infelicidad el resto de tu vida
El que con locura nace, con ella yace.
Con el mismo cuero las correas.
Hijo de tigre sale pintado.
Recoge el heno mientras el sol brilla.
Cochino fiado, gruñe todo el año.
Me picó una araña y me até una sábana.
Buenos y tontos se confunden al pronto.
Donde esperáis la suerte, viene la muerte.
Amor comprado, dale por vendido.
La lluvia solo es un problema si no te quieres mojar.
Para poca salud, las cuatro velas y el ataúd.
Cuanto más sepas, más sufrirás.
Para el gusto se hicieron los colores.
Aunque las sillas hayan cambiado, los asnos siguen siendo los mismos.