Cuando llueve y hace sol, coge caracol.
Tiran más tetas que carretas.
Si no es gato, es gata, y si no, gatito.
Quien habla, siembra; quien oye y calla, recoge y siembra.
Hazlo bien para que no tengas que hacerlo dos veces.
Bahabón, en cada casa un ladrón, en la del alcalde dos, y en la del alguacil, hasta el candil.
Al cabo de los años mil, vuelve el agua a su cubil.
¿Por qué atizas?. Por gozar de la ceniza.
Año bisiesto, difíciles doce meses para el cesto.
Más corre un galgo que un mastín, pero si el camino es largo, más corre el mastín que el galgo.
Esperando que crezca la hierba, el buey se muere de hambre.
Para los desgraciados se hizo la horca.
Dan el ala para comerse la pechuga.
No le falte tabaco ni vino a quien hace camino.
Cada uno se rasca donde le pica.
No te duermas entre las pajas.
Cuando dos se quieren bien, con uno que coma basta.
Mientras mis mentiras cuento, no me parece que miento.
Cada cosa tiene dos asas una que está fría y otra que abrasa.
La belleza lleva su dote en el bolsillo
Siéntate, si así quieres, sobre el corazón de un león, pero nunca sobre el de un hombre.
El que a todos saluda, pronto rompe su cabeza.
El que está a las duras, está a las maduras.
A caballo dado no se le ve (el) colmillo. (v. tb. "A caballo regalado...", más abajo
El que tarda en dar lo que promete, de lo prometido se arrepiente.
Las abejas hacen la miel, y las moscas se la comen.
Manda y descuida; no se hará cosa ninguna.
Para el hierro ablandar, machacar y machacar.
No caben dos pies en un zapato.
A la mujer y la picaza, lo que vieres en la plaza.
La persona que se conoce a sí mismo, será invencible.
El hombre sabio es aquel que busca instruirse con todos los hombres; el hombre fuerte, aquel que sabe quebrar sus deseos; el hombre rico, aquel que se contenta con su suerte, y el hombre honrado, aquel que honra a los demás.
Cuando has visto que los caballos se junten con las mulas.
Sin violencia permanece y prospera en medio de sus libros y pinturas, existe la ciudad de Tenochtitlan.
Gallegos y asturianos, primos hermanos.
No todos los que van a la iglesia son santos
Los ojos todo lo ven, y a sí mismos no se ven.
El que pestañea pierde.
Lengua de barbero, afilada y cortadora.
Los buenos maestros enseñan hasta cuando se equivocan.
Las ofensas se escriben en el mármol, los beneficios sobre la arena.
En enero, el buey y el varon, hacen riñón.
Ya los pájaros le tiran a la escopeta.
Aún no asamos y ya pringamos.
A la moza andadera, quebrarle la pierna y que haga gorguera.
La zorra, cuando no llega a las uvas, dice que están verdes.
Gota a gota, la mar se agota.
En el país de ciegos, el tuerto es rey.
Gato que no caza, ¡qué pinta en casa!.
El camino de la selva no es largo cuando amas a la persona que vas a visitar.