Si cien hombres afirman que un loco es sabio, lo es.
No todos los viejos son sabios, ni todos los sabios son viejos.
Vale más un "he hecho", que muchos "voy a hacer".
No busques por amigo al rico ni al noble, sino al bueno, aunque sea pobre.
Revuelto el trigo con la cebada, no vale nada.
Cualquier sastre del campo, al del pueblo le hace un flu.
Al año caro, armero espeso y cedazo claro.
Cuando uno no sabe bailar, dice que el suelo está húmedo.
Lo que siembres, recogerás.
El amor de carnaval muere en la cuaresma
Fiar, en Dios y en otro no.
Los perros que se pelean contra ellos, se unen contra los lobos.
A Dios se dejan las cosas, cuando no tienen remedio.
La sagre es más espesa que el agua.
Aquel es tu hermano que te quita el trabajo.
Miércoles de ceniza, que triste vienes, con 46 días que traes de viernes.
La amistad entre los hombres que se estiman es como la luna nueva que crece a medida que pasan las noches
No es quejido, sino que jode.
Al que se hace de miel, las moscas se lo comen.
Faena que tu bolsillo llena, buena faena.
Te conozco mascarita
Ni siquiera Dios, que es todopoderoso, puede hacer que caiga la lluvia de un cielo raso.
Llave que en muchas manos anda, nada guarda.
Variante: En Febrero, pon obrero, mejor a finales que a primeros.
Tierra por medio, para poner remedio.
Toma y daca.
Buey suelto, rey muerto.
Los amantes de Teruel, tonta ella y tonto él.
Al buen, regalo; al malo, palo.
Mulas y amigos faltan en los peligro.
Paja al pajar y barberos a rapar.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
Lo que uno no quiere, otros lo desean.
Buena mano, de rocín hace caballo; y la ruin, de caballo hace rocín.
Para hacer buen apetito, hay que aguantar un poquito.
A Seguro se lo llevaron preso
Juego de manos, rompedero de ano.
Castigo de uno, escarmiento de muchos.
El beber es caballero, y el comer villano y grosero.
Ayunen los santos, que no tienen tripas.
Vieja gallina, hace un caldo cosa fina.
De joven maromero y de viejo payaso.
Muchos a dispoñer, ningún a cumprir.
El lobo y la oveja, nunca hacen pareja.
Variante: Si la envidia fuese tiña, ¡qué de tiñosos habría!.
Amor nuevo, olvida el primero.
A barco nuevo, capitán viejo.
Por qué denominar a la muerte como una desgracia cuando pone fin a la desdicha?
El que no se consuela es por que no quiere.
El prometer no empobrece, y cosa de ricos parece.