El que come y canta loco se levanta.
Quien en Febrero no escarda, ¿a qué aguarda?.
Cuando tu ibas, yo venia.
Agua, en jarro; y vino, en cántaro.
O jugamos todos, o se rompe la baraja.
Cuando uno está de malas, hasta los perros le ladran.
El precio se olvida, la calidad permanece.
Rodar hacia abajo, no cuesta trabajo; rodar para arriba, eso sí que cuesta fatiga.
El que sabe sabe y el que no lo inventa.
Cuando al palomo veas en el agua, coge las botas y el paraguas.
A buen bosque vas por leña.
Ahora, hasta los escarabajos empinan la cola.
Los grandes pensamientos nacen del corazón, los grandes sentimientos vienen del cerebro
Dos compadres con una botella, dan la mejor sentencia.
A buenos ocios, malos negocios.
Al que le pique, que se rasque.
Me picaron las abejas pero me comí el panal.
El ingrato por un favor, coces cuatro.
La belleza es de índole caduca; una sola estación y desaparece
Ningún ladron quiere ser robado.
A fuerza de palos, como borrico de yesero.
Todos obedecen con gusto cuando el que manda es justo.
El caballero y la dama, también lo son en la cama.
Ni fíes, ni porfíes, ni arriendes y vivirás bien entre las gentes.
Al buen callar, llaman Santo.
Pereza, llave de pobreza.
Amigo, no de mí, sino de lo mío, lléveselo el río.
El burro sabe a quien tumba y el diablo a quien se lleva.
El ídolo hecho de barro que cruza el río no puede salvarse ni a sí mismo.
Al olor de los dineros ya vendrá algún forastero que no conozca tu historia con los ojos bien tapados como el burro de la noria.
Ir a derecha o izquierda es facil, ganar o ser vencido es facil también, pero no ganar ni ser vencido es muy difícil.
Al pobre no hay bien que no le falte ni mal que no le sobre.
Freno y espuela es buena escuela.
Se toca con los ojos y se mira con las manos.
Desear lo mejor, recelar lo peor y tomar lo que viniere.
Gota de miel, caza más moscas que un tazón de hiel.
Hacemos daño al hombre cuando le pedimos hacer lo que está dentro de sus posibilidades o hábitos.
Mas vale un grito a tiempo que un sermón bien deletreado.
Lo fino y bonito, es siempre chiquito.
A las burlas, así ve a ellas que no te salgan veras.
Para comer y cagar, solo hace falta empezar.
Los frailes comienzan por donde los otros acaban y cesan.
El yerro del médico, la tierra lo tapa; el del letrado, el dinero lo sana; el del teólogo, el fuego lo apaga.
Con promesas no se cubre la mesa.
El dinero del mezquino anda dos veces el camino.
Le debe a cada santo una vela.
El que solo come su gallo, solo ensilla su caballo.
Vuelve a tu menester, que zapatero solías ser.
Oír, ver y callar, son cosas de gran preciar.
Le pedí a Dios todo para gozar la vida, Él me dio vida para gozarlo todo.