Lo que el malvado teme, eso le ocurre; lo que el justo desea, eso recibe.
El corazón humano se asemeja al barco que navega sin vela. Rara vez, frente a los vientos, encuentra su camino
Te has puesto como un choto con dos madres.
Pan y vino y carne quitan el hambre.
El idiota grita, el inteligente opina y el sabio calla.
Febreruco es loco, unas veces por mucho y otras por poco.
En la casa que no hay de comer, todos lloran y saben porqué.
Mal se conciertan dos pobres en una puerta.
Alegría en la villa que hay berenjenas en la plaza.
El hacer bien a un bellaco, es guardar agua en un saco.
Invierno que mucho hiela, cosecha de fruto espera.
Galgo que muchas liebres levanta, ninguna mata.
El sol sale para todos y cuando llueve, todos nos mojamos.
Cuando el hambre es de calor, el pan viejo es fresco.
¡Sé siempre el primero, incluso para los golpes!
Dios da bragas a quien no tiene culo.
El que no tiene cabeza, para qué quiere montera.
Pasa más hambre que un maestro de escuela.
Cada uno canta como le pagan.
Nadie diga: de esta agua no bebere.
No abras los labios si no estás seguro de lo que vas a decir, es más hermoso el silencio.
En Abril, huye de la cocina; más no te quites la anguarina.
Al bien, buscarlo, al mal espantarlo.
El que algo debe, no reposa como quiere.
Mirad vuestros duelos y dejad los ajenos.
Si tu vecino te gana a arar, tú gánale a escardar.
Hacia ti acusas cuando murmuras.
Amigo que no da, y navaja que no corta, si se pierden poco importa.
Burro mal esquilado, a los siete días igualado.
El ruin cuando más le ruegan, más se ensancha.
Ocho de invierno y cuatro de infierno.
Es más fácil doblar el cuerpo que la voluntad.
Hay que tomar el toro por las astas.
El victorioso tiene muchos amigos; el vencido, buenos amigos.
El jornal del pobrete, por la puerta entra y se va por el retrete.
El hablar bien, poco cuesta.
Aquel a quien amamos no tiene defectos; si le odiáramos, carecería de virtudes.
No pica la abeja a quien en paz la deja.
Los animales feroces no se matan nunca por placer. Solo el hombre lo hace
La desgracia de un loco es dar con otro.
El agua no horada a la piedra por su fuerza sino por su constancia.
Las iras de los amantes suelen parar en maldiciones.
No hay mejor palabra que la que está por decir.
¡Largue el gallo que es de las ánimas!.
El peor enemigo es una felicidad demasiado prolongada
El hombre es el único animal que tropieza dos veces en la misma piedra.
El río, por donde suena se vadea.
Es de sabios, cambiar de opinión.
Sin padrino no se hace ni el milagro del Santo Cucarro, que con agua y tierra hacía barro.
Mientras dura, vida y dulzura.