Arroz pasado, arroz tirado.
Detrás de la leche nada eches.
No pongas nunca la zorra a guardar gallinas.
Habla cuando te hablen; acude cuando te llamen.
Nadie se acuesta sin aprender cosa nueva.
El que trabaja, no come paja
A comer, sé tu el primero; a pelear, el postrero.
El pobre es rumboso; el rico roñoso.
Irse a chitos.
Durante la estación seca hay que hacerse amigo del dueño de la piragua.
El buen pan se hace con trigo, y con franqueza el amigo.
El mal para quien lo fuere a buscar.
Cuando Dios amanece, para todos lo hace.
Más vale un "toma" que dos "te daré".
Un buen día nunca se olvida.
Haz como la campana, que tañe y calla.
La libertad vale más que el oro
A veces la hoja se hunde pero la piedra flota.
Por la muerte del asno nada pierde el lobo.
El que tonto se fue a la guerra, tonto volvió de ella.
Quien habla de lo que no debe, escucha lo que no quiere.
El bien hacer abre cien puertas, y el mal agradecer las cierra.
No ojos que lloran, sino manos que laboran hacen falta para remediar males.
El dinero vaya y venga y con sus frutos nos mantenga.
A diente cogen la liebre.
Cuando mulo no moria, gallinazo comia.
Quemar la casa para cazar el ratón.
Los ríos hondos corren en silencio, lo arroyos son ruidosos.
Oye los consejos de todo el mundo, y sigue el tuyo.
Un día en prisión es como mil otoños fuera.
¡Qué buenas sois mis vecinas!, pero me faltan tres gallinas.
La pasión y el odio son hijos de bebidas que embiagan.
Con pelito... no hay delito.
Con un bocado de trigo y otro del prado, saca mi maridito gordo el ganado.
Llevar más palos que el burro de un yesero.
No hay enemigo pequeño.
Aunque la mona se vista de seda mona es y mona se queda.
En el ajedrez, el Rey y el Peón van siempre al mismo cajón.
Los celos son el gusano del amor.
La India "p'al" indio, como el agua "p'al pescao".
Para no hacer de marrano, culo en tierra y plata en mano.
Si engañas a tu pareja, te engañas a ti mismo.
Agua de primavera, si no es torrencial, llena la panera.
Suegra y nuera, no hay peor parentela.
Necio es quien con necios anda.
La fortuna, a los necios ama y a los sabios desama.
Si vas de prisa, alcanzas la desgracia; si vas despacio, es la desgracia la que te alcanza a ti.
Zancas vanas, zancas vanas, temprano espigas y tarde granas.
El que hace trampas jugando, al infierno se va caminando.
Ata bien y siega bajo, aunque te cueste trabajo.