La necesidad tiene cara de hereje.
La mejor forma de vengarse de un malvado es no parecerse a él
No obstante madrugar tanto, amanece más temprano.
La pascua del aldeano, la barba hecha y el tejuelo en la mano.
El que sonríe en vez de enfurecerse es siempre el más fuerte.
Hablar con bestias es para molestias.
Pompa vana: hoy hojas marchitas lo que ayer rosa galana.
En chica cabeza caben grandes ideas.
Alegría amagada, candela apagada.
De la mujer el primer consejo, que el segundo no lo quiero.
Las migas de pan a las dos vueltas ya están, las del pastor cuando más vueltas mejor.
El mozo perezoso, por no dar un paso da ocho.
No tenéis más parte en el hijo, que el diablo en el paraíso.
Bendito sea el mal que a los nueve meses se ha de quitar.
Oye primero y habla postrero.
Agua trae en el cuerpo luna con cerco.
A caballo nuevo jinete viejo.
Más vale en paz un huevo que en guerra un gallinero.
Los amantes que se pelean, se adoran
Amigo de todos, loco con todos
Baco, Venus y tabaco ponen al hombre flaco.
Con buena comida para tres, cuatro comen bien.
Buena es la guerra para el que no va a ella.
A casa de tu vecino a prestar favores y no a pedirlos.
Algunos períodos de separación conservan una buena amistad
Por la ignorancia nos equivocamos, y por las equivocaciones aprendemos.
Tal piesa ir a Oñez y da en Gamboa.
Pedir las perlas de la virgen.
Ni sirvas a quien sirvió, ni pidas a quien pidió.
Arriba canas y abajo ganas.
Estas son de mi rodada.
El pan sin ojos, y el queso con ellos.
La casa ya labrada, la viña ya plantada y la suegra ya enterrada.
Perro no come perro.
Si quieres verte obedecer, manda poco y bien.
Incluso si el cielo se derrumba, habrá un agujero.
En la noche de San Juan, no quedan en casa ni los perros.
Bebe el agua a chorro y el vino a sorbos.
A la de amarillo, no es menester pedillo.
Las palabras son las palabras, pero es el dinero el que adquiere tierras.
Mucho miedo, mucho miedo y poca vergüenza.
Vale más ser cobarde un minuto que estar muerto todo el resto de la vida.
Sobre la marcha, ¡rompan filas! (Durante el periodo del cuartel de instrucción en España).
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
¡Qué buena cara tiene mi padre el día que no hurta.
En aguas donde hay piraña, muy pendejo quien se baña.
No hay cosa que fin no tenga, a la corta o a la luenga.
Un "quizá" ni ata ni desata.
Quien va pasito a pasito, llega descansado.
El cielo castiga, el cielo reprende, pero el cielo no hace nada de esto cuando la gente está comiendo.