Más aburrido que un mico en un bonsái.
Si quieres saber quien es Periquillo, dale un destinillo.
Con los años que me sobran y los dientes que me faltan no me cambio con usted.
Ojos dulces y apacibles, pero hay cosas más tangibles.
En tierra de abrojos, abre los ojos.
Como las monjas de mi lugar: ni papel romper ni cuerda tirar.
Entender lo bello significa poseerlo
Como quien no quiere la cosa, y la cosa queriendo.
No hay mejor beleño que el buen sueño.
Por muy pequeña que sea, la mujer siempre le gana al diablo en astucia.
Gatos y niños siempre dicen: Mío, mío.
Esto el mundo me enseñó: a lo tuyo tú; y a lo mío, yo.
Contra las palabras llenas de ira nada mejor que una boca bien cerrada.
La contradicción es la sal del pensamiento
No se muere dos veces si no se escapa de la muerte una vez.
Ir a amarrar el zorro.
Rana que canta, señal de agua, la de su charca.
Nadie diga "De esta agua no beberé", ni "De este pan no comeré".
En mi casa mando yo que soy viudo.
¿De dónde eres, hombre?. De la aldea de mi mujer.
Por San Andrés mata tu res, chica, grande o como es.
Dame en qué elegir y me darás qué sufrir.
El juego de la correhuela, cátale dentro y cátale fuera.
Llevad vos, marido, la artesa, que yo llevaré el cedazo que pesa como el diablo.
El momento elegido por el azar vale siempre más que el momento elegido por nosotros mismos.
Un pájaro no canta porque tenga una respuesta. Canta porque tiene una canción.
No sabes lo que tienes hasta que lo pierdes, pero tampoco sabes lo que te has estado perdiendo hasta que lo encuentras.
Hablando a largo plazo muertos estamos todos.
Renegad de viejo que no adivina.
Palabra de cortesano, humo vano.
Ver para creer.
Cada uno tiene su cada una, y cuando no, la busca.
Zorra dormilona, su cara lo pregona.
Fuera de tu hogar no te alejes ni una pulgada de tus armas.
A la mujer ventanera, tuércela el cuello si la quieres buena.
Acá o allá mira siempre con quien vas.
El cuclillo, solo sabe su estribillo.
Los frailes en jubón, hombres son.
Dios nos ha creado hermanos pero nos ha dado monederos separados.
Ausentarse y morirse, todo es irse.
El flojo y el mendigo, caminan dos veces el mismo camino.
Loca es la oveja que al lobo se confiesa.
Despacito y buena letra.
A quien debas contentar, no procures enfadar.
Quien con verde se atreve, por guapa se tiene.
En los meses de erre, en piedra no te sientes.
Ese da más vueltas que un puerco suelto.
No vayas a buscar al médico cuando el paciente ya esté muerto.
Guiso recalentado y amigo reconciliado, dales de lado.
Las ratas son las primeras en abandonar el barco.