No se cazan dos pájaros al mismo tiempo.
Suegra y nuera, perro y gato, no comen en el mismo plato.
Campo bien regado, campo preñado.
Reniego de grillos, aunque sean de oro fino.
El nosotros anula el yo.
Más vale un día alegre con medio pan que triste con un faisán.
Darás con la cabeza en un pesebre.
A dos días buenos, cientos de duelos.
La abeja, unas flores escoge y otras deja.
Desde donde se posan las águilas, desde donde se yerguen los jaguares, el Sol es invocado.
Si quieres que el ciego cante, la limosna por delante.
Del viejo el consejo.
El viejo y el horno por la boca se enciende.
El que disfruta insultando a la gente con sus escritos es como una bruja; el que disfruta adulándolo es como un quiromántico
El espejo y la amistad siempre dicen la verdad.
El cantar, alegra el trabajar.
Con buenas palabras y mejores hechos, conquistaras el mundo entero.
El que fía lo que tiene, a velar se queda.
El agua para el pollino, para el hombre el vino.
Si en Marzo oyes tronar, prepara la media y el costal, y que no sea para buscar.
Vigila tus pensamientos pues se convertirán en palabras.
Para tener paz en casa cuando llega el marido todo debe estar limpio.
Favores en cara echados, ya están pagados.
Ni bebas sin ver, ni firmes sin leer.
Digas lo que digas, siempre dirán que dijiste, que no dijiste nada
Los celos son malos consejeros.
Estas son lentejas; si quieres, las comes, y si no, las dejas.
Haz bien, no te arrepientas, haz mal, te esperará a la vuelta de la esquina.
Cuando Marzo marcea, la vieja en el "jogarín" se mea.
Cuando uno esta en condiciones, tiene amigos a granel.
La gallina, la mujer y el marrano, con la mano.
O todos en la cama, o todos en el suelo.
El triunfo de los crueles es breve
El vino para los reyes y el agua para los bueyes.
El borracho valiente se pasa del vino al aguardiente.
En casa de Manuel, él es ella y ella es él.
A las veces, do cazar pensamos, cazados quedamos.
El que arcoiris ve, no se morirá de sed.
Con promesas no se cubre la mesa.
La culpa nació soltera, y nadie con ella se quiere casar.
El que come y canta, tiene los enemigos en la garganta.
Lo mejor que hizo Dios fue un día detrás del otro.
Adonde el corazón camina, el pie se inclina.
La casa ya labrada, la viña ya plantada y la suegra ya enterrada.
Es mejor enjuagar una lágrima de un pobrecillo que obtener cien sonrisas de un ministro.
A este le dicen Zapata... si no la gana la empata.
La que se enseña a beber de tierna, enviará el hilado a la taberna.
Querer y no querer, no está en un ser.
Bailar sin son, o es estar loco, o enorme afición.
Estudiante sin blanca, de criado de un estudiante rico va a Salamanca.