No hay alegría sin aflicción.
Mujeres y vino hacen que los hombres pierdan el tino.
El hombre haragán trabaja solo al final.
Ni gato en palomar, ni cabra en olivar.
El, por vía de compadres, quiere hacerme la hija madre.
De lo que pensé para mí, a nadie cuenta di.
Abejas sin reina, la colmena en ruina.
Alábate, mierda, que el río te lleva.
Prometer, prometer hasta meter, y una vez metido, nada de lo prometido.
Para alcanzar, porfiar.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
Botella vacía y cuento acabado, no valen un cornado.
Buenos amigos y buenos Abriles, uno entre miles.
Poda para los Santos aunque sea con un canto.
Más exitado que Joaquito en la marcha del orgullo gay.
Desnudo naci, desnudo me hallo; ni pierdo ni gano.
Más duro que sancocho de pata.
Decir y hacer pocas veces juntos se ven.
¡Qué bella flor el laurel rosa! y ¡qué amargo es el laurel rosa!.
Hay que dejar ir al mundo como va
Nunca tengas miedo del día que no has visto.
Peso y medida, alma perdida.
Cuarentón y solterón... ¡que suerte tienes cabrón!.
Suegra, ni de caramelo.
De corsario a corsario, no se pierden sino los barriles.
Ni por rico te realces, ni por pobre te rebajes.
Los buenos actos nunca se lamentan. Los malos actos nunca se olvidan.
Más vale pájaro en mano que ciento volando.
El mono sabe el palo al que trepa.
A lisonjeros dichos no le prestes oídos.
Si quieres un día bueno: hazte la barba; un mes bueno: mata puerco; un año bueno: cásate; un siempre bueno: hazte clérigo.
Quien se conforma goza y alguna vez padece: pero es un bello padecer el de quien se conforma
A la fuerza no es cariño.
Llora tus penas y deja las ajenas.
Lo que de la boca sale, del corazón procede.
El que no se atreve a largar velas hasta que tenga un viento favorable perderá muchos viajes.
Aun el león se defiende de las moscas.
Marzo marcero, por la mañana rostros de perro, por la tarde valiente mancebo.
Las damas al desdén , parecen bien.
Lo que se dice en la mesa debe ser envuelto en el mantel.
Viuda honrada, su puerta cerrada.
Cuando se desahoga el sentimiento, la pena es menos.
El valiente vive hasta que el cobarde quiere.
Más vale ser desconfiado, que amanecer engañado.
El ruin muere en su tierra; el hazañoso lejos de ella.
La mentira sale por la punta de la nariz.
Ni de saúco buen vencejo, ni de cuñado buen consejo.
La hora más obscura es justo antes del amanecer.
El bebedor fino, a sorbitos bebe el vino.
Donde reina la mujer, el diablo es primer ministro.