El amor es el precio para quien quiere comprar el amor
El amo imprudente hace al mozo negligente.
Los refranes no engañan a nadie.
Quedar como novia de pueblo (vestida y alborotada).
Quien mal casa, tarde enviuda.
A la cena y a la cama, solo una vez se llama.
Casóse con gata por amor a la plata, gastóse la plata, quedóse la gata.
De dichos y refranes, hacemos mil planes.
De Navidad a Navidad, solo un año va.
Un corazón amante y bello nunca es viejo.
Que sabe de amores, el que nunca se ha casado.
Quisiera ser una lágrima para nacer en tus ojos, vivir en tus mejillas y morir en tus labios.
Calienta más el amor que mil fuegos
Buenas razones cautivan los corazones.
A buen amigo buen abrigo.
Al miedo plata; y al amor cariño.
Amor viejo, ni te olvido ni te dejo.
A la vejez, dinero y mujer.
Los refranes y los dichos viejos son solo para pendejos.
El perfume bueno viene en frasco chico
Casamiento por amores, no darán fruto esas flores.
El que a pueblo extraño va a enamorar, va a que lo engañen o a engañar.
Refranes viejos son verdaderos.
Amor por cartas son promesas falsas.
Moza casada con un viejo, mal parejo; mozo casado con una vieja, mala pareja.
Maridos que lejos se ausentan, cornamentan.
Boda y mortaja, del cielo baja.
Ama a quien no te ama, responde a quien no te llama, andarás carrera vana.
Pueblos vecinos, mal avenidos.
Lluvia y nieve por enero, son anuncios lisonjeros.
Ausencia enemiga del amor, cuan lejos de ojos, tan lejos de corazón.
Amor de niña, agua en cestillla.
Fraile que pide por Dios, pide para dos.
El amor existe tanto bajo la lana como bajo la seda
Celosillo es mi marido y yo me río, porque cuando él se va, yo ya he venido.
No existe más amor que el amor a primera vista
No sufras por calenturas ajenas.
Por Navidad en casa y cerca de la brasa.
Contigo, pan y cebolla.
En el amor como en los sueños no hay nada imposible
El amor habla incluso con los labios cerrados
Es fácil compartir la papa cuando hay amor.
Acuérdate, nuera, de que también serás suegra.
Cercón lleva la luna, mi amor se moja.
El amor deja ver las rosas y no las espinas
Para morir siempre es muy pronto, para amar nunca es tarde.
Por Navidad, dichoso el que ve su hogar.
Mi alma a Dios, mi vida al rey, mi corazón a la dama.
Ni rosas sin espinas, ni amor sin celos.
La constancia es la mayor de las quimeras del amor