El amor reina sin ley
El amor tira más que una yunta de bueyes.
En el amor y la guerra, todo hueco es trinchera.
El amor es como el agua que no se seca.
Las palabras se las lleva el viento.
Juramentos de amor y humo de chimenea, el viento se los lleva.
Quien está enamorado de las perlas se tira al mar
Consejos en amores nunca recibas, y menos cuando vienen de las amigas.
Otros tiempos, otros modos.
Música y flores, galas de amores.
Promesas de enamorados son ligeras de prometer y muy pesadas de cumplir.
En tus apuros y afanes, acude a los refranes.
El amor que se lleva el viento, que te sirva de escarmiento.
Refranes que no sean verdaderos, y Febreros que no sean locos, pocos.
De amores el primero, de lunas las de enero.
Las arrugas son la tumba del amor
A las romerías y a las bodas van las locas todas.
Fondo salido, novio perdido ó solicito marido.
Más discurre un enamorado que cien abogados.
A marido ausente, amigo presente.
El primer amor se parece a las primeras nieves; raramente perdura
Casarse bajo el palo de la escoba
Hay miles de miserias en un solo amor
Ira de dos que se aman, en abrazos para.
En luengo camino y en cama angosta se conoce a los amigos.
En el amor solo el principio es divertido
El amor es ciego, pero el casamiento encuentra la cura.
El enamorado y el pez frescos han de ser.
Quien te hace fiestas que no te suele hacer, o te quiere engañar, o te hará menester.
La amante que te concede su cuerpo y no su corazón, te regala rosas sin espinas.
Al amor, como a una cerámica, cuando se rompe, aunque se reconstruya, se le conocen las cicatrices.
El amor entiende todos los idiomas
Más fuerte era Sansón y le venció el amor.
Amor loco, yo por vos, y vos por otro.
Juramentos de amor se los lleva el viento.
El amor es de las jóvenes y el chismorreo de las viejas
Amor con amor se paga.
El amor hace locos de cuerdos y sabios de necios; conque enamórate, Pedro.
La casa sin mujer, es como la mesa sin pan.
El amor, de necios hace discretos.
En amores, los que huyen son vencedores.
Los amores se van, los dolores se quedan.
Del joven voy, del viejo vengo.
Las iras de los amantes suelen parar en maldiciones.
A la vejez, viruelas.
Cada cual decía del amor que tenía.
Cuando el ama no está en casa, las ollas están sin asa.
Otoño e invierno, mal tiempo para los viejos.
Un hombre tiene la edad de la mujer a la que ama.
El amor gobierna su reino sin espadas.