Por un grano no se desgrana la mazorca.
No es lo mismo uno en su tierra, que en tierra ajena.
No hay cosa más pesada que una deuda recordada.
Todos los días son días de aprender, y de enseñar también.
De las carnes, el carnero; de los pescados, el mero.
No es amistad la que siempre pide y nunca da.
Los pesares envenenan la sangre.
De todo hay en la viña del Señor [uvas, pámpanos y agraz].
De codorniz; de perdiz; de vaca y de urraca.
Líbrame Dios del mal duro, que del leve yo me curo.
Quien predica en desierto pierde el sermón, y quien lava la cabeza del asno pierde el jabón.
El que compra el paraguas cuando llueve, valiendo seis le cobran nueve.
El que está enfermo no reusa la medicina.
No pongas nunca la zorra a guardar gallinas.
Mal me huele, quien mucho huele.
Hasta verlo en la era, llámalo hierba.
Aceitunas amargas, con el vino se pasan.
Donde fuerzas no bastan, baste la maña.
Hombre de voz hueca, sesera vacía o seca.
Gato que no caza, ¡qué pinta en casa!.
En casa de Amanda, ella es la que manda.
Abril, lluvias mil. Y si nos sale cabrón, lluvias a mogollón.
A burra nueva, cincha amarilla.
Caridad buena, la que empieza por mi casa y no por la ajena.
Para decir la verdad, poca elocuencia basta.
Decir, me pesó; callar, no.
Más da el duro que el desnudo.
A bien obrar, bien pagar.
Harto da quien da lo que tiene.
Cara más fea, la alegría la hermosea.
El muerto se asusta del degollado.
Con nuestros pensamientos creamos el mundo.
El sol siempre reluce.
Indio con puro, ladrón seguro.
El que ayuda a otro, se ayuda a sí mismo.
La muerte de un anciano es como una biblioteca que se quema.
Cielo aborregado, suelo mojado.
Honra sin provecho la digo pecho.
Sobre la marcha, ¡rompan filas! (Durante el periodo del cuartel de instrucción en España).
Los cuernos duelen al salir, pero ayudan a vivir.
Se olvida una buena acción, y no un buen bofetón.
Chimenea acabada, a los tres días ahumada.
Si no tapas los agujeros, tendrás que reconstruir las paredes.
Tierra, cuanta veas, casa, en la que quepas.
La mala paga , aunque sea en paja.
Más envejecen las penas que las canas.
Si eres un burro teñido, cuando llueva estarás perdido.
Maldigo el diente que come la simiente.
Mas vale una trucha en el caldero que un salmón en el mar.
Más vale prevenir que ser prevenidos.