Hablando, hablando, la ocasión se va pasando.
Lo que no arrastran dos tetas, no arrastran carretas.
En el mundo no hay nada difícil siempre que el hombre tenga asiduidad.
Ahogarse hasta en un vaso de agua.
Los grandes hombres no son grandes a todas horas ni en todas las cosas.
A cucharón grande pa' quitar el hambre.
Si preguntas sentirás vergüenza un minuto, si no lo haces sentirás vergüenza toda la vida.
Deja al maestro, aunque sea un burro.
Hombre bondadoso, nunca envidioso.
El que planta árboles, ama a los otros además de a sí mismo.
El que no puede tañer arpa, tañe flauta.
Cuando fui nuera, nunca tuve buena suegra, y cuando fui suegra nunca tuve nuera.
Aunque el hombre sea de bronce, no le quites el trago de las once.
Arroz y merluza, melón y pepino, nacen en agua y mueren en vino.
Adiós, Blas y que Dios te lo pague, ya te vas.
Niebla de Marzo, helada de Mayo.
Quien compra cuando no puede, vende cuando no quiere.
Mal me quieren mis comadres porque digo las verdades.
Hasta lavar las cestas, todo es vendimia.
Por un mal chiste, un buen amigo perdiste.
Muerte, no te me Achégate, que estoy temblando de miedo.
Más vale perder un minuto en la vida que la vida en un minuto.
Tiempo al pez, que picará alguna vez.
Todo lo que se come, vino quiere; el agua, para las ranas y los peces.
Lección bien aprendida, tarde o nunca se olvida.
No hay mula que no patee, ni mujer que no lo de.
Ni por vicio ni por fornicio, sino para su santo servicio.
Buena fama es buena cama.
Una persona pobre no es quien tiene poco, sino quien necesita mucho.
Quién guarda dos termiteros, vuelve de vacio.
El que tiene sed, busca agua.
Al viajero, jamón, vino y pan casero.
La pereza y el fracaso, andan cogido del brazo.
Quien no quiere escuchar ruidos, que se tape los oídos.
Beber, hasta la hez.
Perro que ladra no muerde.
Poco sol, poca cena y poca pena, y tendrás salud buena.
Rosa que muchos huelen, su fragancia pierde.
Mientras no haya viento, el árbol no florecerá.
Quien ama la guerra, no quiere la paz.
El dar y el tener, seso ha de menester.
La ventura de la barca, la mocedad trabajada y a la vejez quemada.
Rico y de repente, no puede ser santamente.
Un día menos, una arruga más.
No des a guardar ni al niño el bollo, ni al viejo el coño.
Si no entras en la madriguera del tigre, no puedes coger sus cachorros.
Antes pan que vino, y antes vino que tocino, y antes tocino que lino.
Ser rico y privarse, no es ser rico, sino guardián de equipajes.
No coma cuento coma carne.
El tiempo cura al enfermo, que no el engüento.