Confesión obligada, no vale nada.
Mientras los olivos tengan frutos, serán sus amigos los estorninos.
¡Cuándo, más cuándo, llevará cerezas el cardo!.
Dame consejos sanos y dinero para ejecutarlos.
Joven ventanera, mala mujer casadera.
Gaviota hacia tierra, marinero a la mierda.
Cada uno canta como le pagan.
Con un mucho y dos poquitos se hacen los hombres ricos.
Muestra gran respeto por tu semejante.
Un coloño bien atao, evita dos mandaos.
No hay don sin din.
Luce y reluce el buen vino, en buen vaso cristalino.
Con el diablo se aconseja quien mete aguja para sacar reja.
Aquel que pregunta es un tonto por cinco minutos, pero el que no pregunta permanece tonto por siempre.
Compañía, ni con la cobija.
No hay joven fea, ni vieja hermosa.
Cuida bien a tu amigo y no menosprecies a tu enemigo.
En cuestión de gustos, no hay nada escrito.
El tiempo es oro.
¡Qué lindo don Diego, si no fuera muerto!.
Caro compro y barato vendo; si tú no me entiendes, yo me entiendo.
Los placeres por onzas y los males por arrobas.
La fortuna enloquece a lo mismos que favorece.
Amigo, ¿para qué buscas mejor pan que de trigo?.
Ve donde no te llaman y volverás con las orejas gachas.
Cuerpo en la cama, sino duerme, descansa.
Caballo que no sale del establo, siempre relincha.
El montañés, por defender una necedad dice tres.
Buscar los tres pies al gato.
El año nuevo nos viene anunciando cuando Diciembre se va tiritando.
Hasta que sea pasado, no digas mal del año.
Le dije al almendro que me hablara de Dios y comenzó a florecer.
Mano sobre mano, como mujer de escribano.
Ir a trocar y no tener que, a muchos suele acontecer.
El buen vino en vaso chico.
El hombre no hace nada sin el tiempo y el tiempo no hace nada sin el hombre
A la corta o a la larga, el galgo a la liebre alcanza.
Quien yerra y se enmienda, a Dios se encomienda.
Ni miento ni me arrepiento.
Que chulo tu chucho colocho
Pan, vino y mujer, si han de ser buenos, de Toledo han de ser.
A Seguro se lo llevaron preso
El papel que se rompa él.
No muestres, ni al más amigo, los lunares de tu ombligo.
Que curioso es el hombre, nacer no pide,vivir no sabe, morir no quiere.
Casa oscura, candela cuesta.
Quien no sabe bailar dice que los tambores no valen para nada.
Hay que subir la montaña como viejo para llegar como joven.
Un hombre bien educado, sabio y valiente es el fin hacia el que tiende la naturaleza
No dejes camino viejo por camino nuevo.