Hijo de gato caza ratón.
El que solo come su gallo, solo ensilla su caballo.
Mochuelo a principio de cazadero, mal agüero.
Lo hablado se va; lo escrito, escrito está.
La viuda que se arrebola, por mi fe que no duerme sola.
Molino parado no gana maquila.
La limosna y el rezar, debajo del delantal.
El amor refresca como el rocío
Una vez engañan al prudente y al necio veinte.
Por San Blas, la cigüeña verás, y si no la vieres año de nieves.
Soplo de marzo y lluvia de abril, a agosto y septiembre los hacen reír.
Ya lo dijo un buen alcalde: en las fiestas todo de balde.
Refregadas, duelen más las llagas.
Borrachez, de agua; que la de vino es cara y sale a la cara.
Hace un frío que se hielan las palabras.
Quedarse como el gallo de Morón, sin plumas y cacareando.
¿Cómo amaneciste ? Pues bien, ahí acostado.
Año de endrinas, año de espinas.
Obras vea yo; palabras, no.
Aceitunas: una oro, dos plata, la tercera mata.
Mal se conforma con el viejo la moza.
Por dinero baila el perro y por pan si se lo dan, y no por el son que toca el ciego.
Con pan, vino y queso, no hay camino tieso.
El toro y el vergonzoso poco duran en el coso.
Cuando no hay pan ni harina, todo ase vuelven mojinas.
Más quiero viejo que me ruegue que galán que me abofetee.
Hacer de su capa un sayo.
Voz que se escapa no vuelve y quizás tu ruina envuelve.
Donde reina la mujer, el diablo es primer ministro.
Quien dineros y pan tiene, consuegra con quien quiere.
El temor modifica tu conducta.
Obra a destajo, no vale un ajo.
La cama, el fuego y el amor, nunca te dirán vete a tu labor.
De la mar, el mero; y de la huerta, el puerro.
El vergonzoso se muere de hambre entre dos panes.
Las cosas importantes quedan en el cajón.
Esposa hermosa te obliga a montar guardia
Zumo de parras, la alegría de la casa.
Intenta reunir en tu casa numerosos amigos antes que manadas de bueyes
El saber no ocupa lugar.
Dar una en el clavo y ciento en la herradura.
El que a pueblo ajeno va a casar, o va engañado o va a engañar.
Más vale pájaro en mano que ciento volando.
Reniega de bestia que en invierno hace siesta.
Primero fui yo puta que tu rufián.
Fruto de corral ajeno, es más barato y más bueno.
Cuando la limosna es grande, hasta el santo desconfía.
La hija buena vuelve a casa, aún cuando sea parida.
Más vale mendrugo que tarugo.
La moza buena, en casa está y afuera suena.