Olla que hierve arrebatada, olla malograda.
Los sueños del gato están poblados de sonrisas.
El buen garbanzo y el buen ladrón de Fuentesauco son.
Cuatro cosas hay que nunca vuelven más: una bala disparada, una palabra hablada, un tiempo pasado y una ocasión desaprovechada.
Alábate, Pedro; alábate, Juan; que si no la haces tú, nadie lo hará.
El silencio es el muro que rodea la sabiduría.
Chico pueblo, grande infierno.
Tiene más carne un huevo frito.
Las visitas son como los pescados, que a los tres días ya huelen.
Para los Santos, nieves en los cantos.
Castígame mi madre, y yo trómposelas.
Quien mal se casa, pronto vuelve a casa.
La esperanza es lo último que se pierde.
Las ratas son las primeras en abandonar el barco.
Gallina que come huevo, aunque le quemen el pico.
Indio que mucho te ofrece, indio que nada merece.
A este son, comen los del ron, ron.
Enero caliente, el diablo trae en el vientre.
Huéspedes vendrán que de casa nos echarán.
La nuera barre para que la suegra no ladre.
Amar no es solamente querer, es sobre todo comprender.
Cierra tu puerta y alaba a tus vecinos.
La cabra siempre tira al monte.
Lentejas,comida para viejas, quien quiere las come y quien no las deja.
No todo el que chifla es arriero.
Oigo y olvido; veo y recuerdo. Hago y comprendo.
A fullería, cordobesías.
El que del campo viene, cenar quiere.
Al comer chorizos, llaman buenos oficios.
Los suspiros llegan mas lejos que los gritos.
Son muchos los hijos del muerto.
Dile al tonto que tiene fuerza y el tonto más fuerza hace.
A falta vieja, vergüenza nueva.
Pan con ojos y queso sin ellos.
Amistades y tejas, las más viejas.
Hacer la de Lucas Gómez; tu te la traes, tu te la comes.
Rapados y por rapar, todos han de pagar.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
Abad de aldea, mucho canta y poco medra.
Cuando de casa estamos lejanos, más la recordamos.
cuando señalas a alguien con tu dedo índice, hay tres dedos que te señalan a ti.
A buey viejo, cencerro nuevo.
Donde no hay pan, se va hasta el can.
A la mujer bailar y al burro rebuznar, el diablo no les debió enseñar.
Por una alegría mil dolores
El que mal anda, mal acaba.
Valentón y rufián, allá se van.
Palabras vacías no llenan un estómago vacío.
Olla sin tocino y mesa sin vino, no valen un comino.
los hombres son de oro y las mujeres de tela.