Depende de cómo caigan las cartas
Hasta los animales cuidan sus crías.
Araña ¿quién te arañó? Otra araña como yo.
No te asombres por poca cosa.
Viejo con moza, mal retoza.
A chica boca, chica sopa.
La buena hilandera en invierno acaba la tela.
En el amor y la guerra, todo hueco es trinchera.
El que no llora no mama.
Cuerpo harto, a Dios alaba.
Donde hay hambre, las tripas cantan.
Año de espigas, anuncio de buenas migas.
Chivo que se devuelve se esnuca.
Joven intrépido no deja memoria.
Caída, casamiento y catarro, tres ces que mandan al viejo a mascar barro.
Baila más que un trompo.
Los tontos consiguen las mejores cartas
Estima y ocasión, son buenas para el corazón.
Vamos arando dijo la mosca, sobre lo cachos del buey. Siempre uno trabajo mas que otro.
A juventud ociosa, vejez trabajosa.
Hijos crecidos, trabajos llovidos. Hijos casados, trabajos doblados.
Fantasmas y fantoches, a troche y moche.
De tal palo tal astilla.
Se coge al toro por los cuernos, al hombre por la palabra y a la mujer por el elogio.
Ojos que no ven, gallinas al saco.
Más vale vieja conocida, que nueva con sida.
Muerto el perro, se acaba la rabia.
Dime caldero, que el caldero me llevo.
Ojo por ojo, diente por diente.
El que espera desespera.
Al pan pan y al vino vino.
Los años nos enseñan muchas cosas que los días ignoran
Sentarse en las cenizas entre dos banquillos
Cuando comienzan las uvas a madurar, comienzan las mozas a bailar.
En la cancha se ven los gallos.
Chanzas y danzas, no llenan panza, tajada buena si la llena.
Estar armado hasta los dientes
Quien de lejanas tierras vuelve, mucho cuenta y mucho miente.
Frijoles con coles, pedos a montones.
A quien habla a tus espaldas, el trasero le responde.
Limpia tu moco, y no harás poco.
El agua que en otoño corre, es la que te saca de pobre.
Hasta que llegue Navidad, no eches manos a podar.
Ponga agua en su vino.
Cásate por la dote, y de tu mujer serás un monigote.
Al fraile y al puerco, mostradle una vez la casa que el se vendrá luego.
No te arrugues cuero viejo que te quiero pa tambor No te canses en pensar, si los otros han de hablar.
A chico pié, gran zapato.
Quien de los suyos se aleja, Dios le deja.
Hay más días que longanizas.