La fórmula del éxito es muy simple: haz tu mejor esfuerzo y acaso le agrade a la gente.
Viejos los cerros y reverdecen
Con nieve en enero, no hay año fulero.
Es mejor callar que con tontos hablar.
Ser un mordedor de pilares
Me dejó como la guayabera.
Estar como caimán en boca de caño.
De padres gatos, hijos michinos.
A más beber, menos comer.
Riquezas con sobresaltos, miserias las llamo.
Tenemos muchos caciques y pocos indios
El tonto con buena memoria recuerda las tonterías propias y las ajenas.
Más te sacará del apuro un real tuyo que un duro del vecino.
Con buen vecino, casarás tu hija y venderás tu vino.
Buena es la nieve que en su tiempo viene.
Quien no sabe, no vale nada.
Ponerse la tapa en la cabeza
Al hombre que camina, no se le paran las moscas encima.
Al niño que llora le dan pecho.
La suerte es loca y a cualquiera le toca.
Al mal amor, puñaladas.
Vaca ladrona no olvida el portillo.
A liebre ida, palos al cubil.
No hay mejor vecina que tu cocina.
A nadie le hace mal el vino si se bebe con tino.
Jarrito nuevo guárdase en el chiquero; pasan dos semanas y por todas partes anda.
Cuando el español canta, o ha llorado o no tiene blanca.
¿Quién con una luz se pierde?
Quien se acerca al bermellón enrojece, quien se acerca a la tinta ennegrece.
No necesito tecomates para nadar.
El frío puede entrar de repente, entre Navidad y los Inocentes.
Los hijos cierran los oídos a los consejos y abren los ojos a los ejemplos. Fernando Monzón.
Vive en paz, pasa la vida en calma!
A la mula vieja, alivialé la reja.
Tal vez mis hijos vivirán en casas de piedra y ciudades amuralladas - Yo no
Sueños de hombre pobre, pedos de burra vieja.
Si el ocio te causa tedio, el trabajo es buen remedio.
O te aclimatas, o te aclimueres.
Por muchos pueblos y países anduvimos y, es seguro, de todos alguna cosa aprendimos.
El zorro que come gallinas cuando ve el gallinero suspira.
A ira de Dios, no hay casa fuerte.
El que no va por la mar, no sabe a Dios rogar.
Cruz y raya, para que me vaya.
El mono sabe el palo al que trepa.
Náufrago que vuelve a embarcar y viudo que reincida, castigo piden.
Primavera seca, verano lluvioso y otoño desastroso.
Reyes y gatos son bastante ingratos.
Canas y dientes, son accidentes; arrastrar los pies, eso sí es vejez.
El viejo en su tierra y el mozo en la ajena miente de igual manera.