Cuando Marzo vuelve el rabo, no deja oveja sin pelleja ni pastor deszamarrado.
Cuanto más quiere una mujer a su marido, más corrije sus defectos.
El caldo, en caliente; la injuria, en frío.
La casa del que se burla, acaba incendiándose.
Quien abono echa, tendrá buena cosecha.
Rey serás si hicieres derecho, indigno de ser rey si hicieres tuerto.
Del escuchar procede la sabiduría, y del hablar el arrepentimiento.
Hiérese el cuerdo, porque no se ahorque el necio.
Da voces al lobo, respóndete el eco.
Después de la resaca viene la pleamar.
Sea, que el tiñoso por pez venga.
Saco de yerno, nunca es lleno.
De pena murió un burro en Cartagena.
Quien primero viene, primero tiene.
Confesión obligada, no vale nada.
Desde el día de San Martín a Navidad todos los pobres están mal
Voy a gobernarles por leyes fijas, entonces el descanso y la felicidad prevalecerán en el mundo
Hay momentos en que hasta el tigre dormita.
A mala cama, buen sueño.
Líbreme Dios de hora menguada y de gente que no tiene nada qué perder.
Ni amor reanudado ni chocolate recalentado.
Échalas del tuyo que con el aire no se oye.
Cuando los santos hablan, licencia de Dios tienen.
Y viendo el tabernero que perdía, también bebía.
Allá ellos que son blancos y se entienden.
Aprendiz de muchos oficios, maestro de maldita cosa.
El pájaro que revolotee menos, permanecerá más tiempo en el vuelo.
Cerca le anda, el humo tras la llama.
Quien hace los mandados que coma los bocados.
Antes de hablar, si tienes ira, reza un avemaría.
Ea, que hago barato: ¡lo que vale tres, lo doy por cuatro!.
Sábele bien y hácele mal a mi borriquito hoja de nogal.
Esperando marido caballero, lléganle las tetas al braguero.
El pollo de enero, debajo de las alas trae el dinero.
Da órdenes, no hagas más y nadie se moverá.
Donde no hay escritura, no hay obligación. Porque las palabras se las lleva el viento.
Aprendiz de mucho, maestro de nada.
El labrador que quiera empobrecer, a sus criados deja de ver.
La vida es así, y el día es hoy.
Juglares y putas, cuando envejecen nadie los busca.
La amiga y la espada antes dada que prestada.
Llenarle la cuenca a alguien.
Zurra que te zurra y así andará la burra.
Pan, uvas y queso; saben a beso.
Roba tú por allá, que yo robaré por acá.
Donde hay juncos, agua hay junto.
Herrero que no ve, de una aguja saca tres.
Quien presto enriqueció, presto empobreció.
El que paga mal, paga dos veces.
Ayer putas y hoy comadres.