Al hablar como al guisar, su granito de sal.
Refrán es, verdadero, que quien sirve más, vale menos.
Cada ollero alaba su puchero.
En el pedir no hay engaño.
A quien cuece o amasa, de todo le pasa.
Por Santa Catalina, la nieve se avecina.
Cada día tiene su refrán y su afán.
Quien te hace fiestas que no te suele hacer, o te quiere engañar, o te hará menester.
A muy porfiado pedir, no hay que resistir.
Felicidad de hoy, dolor de mañana
El ceremonial es el humo de la amistad
Besóme el colmenero y a miel me supo el beso.
Araña ¿quién te arañó? Otra araña como yo.
Solo tres tipos de personas dicen la verdad: los niños, los locos y los borrachos
Amor, viento y ventura, poco dura.
Año hortelano, más paja que grano.
Bien ama quien nunca olvida.
Las penas de amor las quita el licor
Para darse importancia, dice que viene de Francia.
Cuando el corazón es bueno todo el resto puede mejorar
Cien ratones a un gato, le dan un mal rato Cien refranes, cien verdades.
De casi no muere nadie.
Sana sana potito de rana si no sana altiro sanará mañana
Ajuar de la forastera: dos estacas y una estera.
Ni bebas agua que no veas, ni firmes carta que no leas.
El tiempo es un gran maestro y pone en su lugar muchas cosas
Amor grande vence mil dificultades.
Quién más te quiere, te hará llorar.
Vida sin amigo, muerte sin testigo.
Tras de corneados ? Apaleados.
El perro viejo cuando ladra da consejo.
Pueblo chico infierno grande.
A quien se casa viejo, o muerte o cuernos.
Quien a uno castiga a ciento hostiga.
Navidad en viernes, siembra por donde pudieres.
A la boda del herrero, cada cual con su dineo.
Le estas buscando los tres pies al gato y te van a salir los cuatro.
En Septiembre, el que no tenga ropa que tiemble.
Es mejor sudar que temblar
Amor con casada, vida arriesgada.
Joven madrugador, viejo trasnochador.
Para los aduladores no hay rico necio ni pobre discreto.
Si en lunes es Navidad, riquezas has de hallar.
A la vejez se acorta el dormir y se alarga el gruñir.
En el camino se enderezan las cargas.
Por el árbol se conoce el fruto.
Cuando nos encontramos con la felicidad, no lleva nunca la ropa que habíamos imaginado
Boca cerrada y ojo abierto, no hizo jamás un desconcierto.
Al borrico viejo la mayor carga y el peor aparejo.
Si quieres que te vengan a ver ten la casa sin barrer