El marido a su Rosario, le da "pa' lo necesario".
Hablar en plata blanca.
Casa de tierra, caballo de hierba, amigo de verba, todo es mierda.
Por San Eugenio, castañas al fuego.
El que de rosas de comer al burro, cobrara con un rebuzno.
Yo a vos por honrar, vos a mí por encornudar.
Para preservar un amigo tres cosas son necesarias: honrarlo cuando esté presente, valorarlo cuando esté ausente, y asistirlo cuando lo necesite.
Si ofendes serás ofendido
Le brindó el borracho fino; pero la muerte no bebe vino; el avaro con su tesoro, pero la muerte no quiere oro; el borracho y el avariento fenecieron en un momento.
La felicidad da la vista a un ciego
Hacer oídos de mercader.
En soledad y recuerdo, consuelo es "Manuela Izquierdo".
Cántaro roto para tiesto vale.
Los sueños del gato están poblados de sonrisas.
El enemigo del padre no es amigo del hijo
Al comer de las morcillas, ríen la madre y las hijas y al pagar, todos a llorar.
La risa hace buena sangre
Después de haber recorrido el mundo entero en busca de la felicidad, te das cuenta de que estaba en la puerta de tu casa.
El amor es ciego, pero el casamiento encuentra la cura.
La Verdad es relativa, la neta es absoluta.
Tantas veces va el cántaro a la fuente, que al final quiebra.
Maestre por maestre, seálo éste.
Más quiero viejo que me ruegue que galán que me abofetee.
Cada arroyo tiene su fuente.
El buey a la rueda, y la vaca a la puchera.
La liebre que has de matar, cuesta abajo la has de echar.
Berzas y nabos, para en uno son entrambos.
Qué te crees la última chupada del Mango!
Los perezosos se pasan la vida rascando la tripa a las cigalas.
No desees a la mujer del prójimo...date el gusto.
Sombrerito nuevo tres días en estaca.
Lo que siembras cosechas.
Quien arroz come, buenos carrillos pone.
Casa sin hijos, higuera sin higos.
Refregadas, duelen más las llagas.
Quien una vez te engañó, no lo haga dos.
Casa en la que vivas, viña de la que bebas y tierras cuantas veas y puedas.
Niebla en la mañana, tarde muy galana.
De buena madre buen hijo, y de buena pipa buen vino.
Más aburrido que un mico en un bonsái.
Confesar a monjas, espulgar a perros y predicar a niños, tiempo perdido.
Moza hermosa, con dinero; yo, forastero, ¿y a mí me la dan?. Trapalán, trapalán.
Juegos y risas, esas son mis misas; comidas y cenas son mis novenas.
Por los reyes lo conocen los bueyes.
A buen santo te encomiendas.
Labor de Mencia, murmurar de noche y holgar de día.
Lo que no mata engorda.
Las palabras ásperas hieren más de una flecha envenenada.
Dar a manos llenas significa repartir en pequeñas partes lo que fue robado a lo grande
Cuando el Mapou (roble-árbol) muere, las cabras se comen sus hojas.