Échate este trompo a la uña.
Comer poco y beber menos, a lujuria ponen freno.
El agua hace flotar el barco, pero también puede hundirlo.
Un buen libro es un tesoro: cada hoja, un pan de oro.
Hombre a caballo, en cada venta echa un trago.
Una puntada a tiempo salva nueve.
Grandotas aunque me peguen.
Cada puerta va bien en su quicio, y cada uno en su oficio.
Amor no mira linaje, ni fe, ni pleito, ni homenaje.
Mujer de tahúr, no te alegres, o que ti home esta noche gana mañana lo pierdes.
No es cierto que la gente deje de perseguir sus sueños porque envejece, más bien envejece cuando deja de perseguir sus sueños.
Después de lo hecho, todos dan consejo.
Más mal hay en la aldehuela del que suena.
Antes que el deber está el beber.
Consejos vendo y para mí no tengo.
Aprendo mientras vivo.
Dama tocada, dama jugada.
El que a larga vida llega, mucho mal vio y más espera.
Comamos manzanas todo el año y la enfermedad sufrirá un desengaño.
La amistad entre los hombres que se estiman es como la luna nueva que crece a medida que pasan las noches
Sin segundo, no hay primero.
No vive más el querido ni menos el aborrecido.
Cuando el gallo canta y después bebe, pronto truena o llueve.
Freno y espuela es buena escuela.
La soga, tras el caldero.
Buenas judías la Mancha las cría.
Hacer de toda hierba un fardo.