En el juego y el licor, se reconoce al señor.
Saber poco obliga a mucho.
Paciencia ofendida sale de madre enseguida.
En el ajedrez, el Rey y el Peón van siempre al mismo cajón.
Seso tiene de borrico quien vive pobre por morir rico.
Bueno es dar, y sin embargo, no conviene ser muy largo.
Escoger huevos en banasta, escoger la peor casta.
No dejes camino viejo por camino nuevo.
Si tienes que hacer el bien, fíjate antes a quién lo haces
Aunque mucho suena, solo echa aire la trompeta.
Ayer entró rogando y hoy entra mandando.
Morir sin perecer, es presencia eterna.
Mujer ventana, poco costura.
Pajarico que escucha el reclamo, escucha su daño.
Cuando el vil enriquece, no conoce hermano ni pariente.
Emprestaste, perdiste al amigo.
Quien se excusa se acusa.
Salud perdida, salud gemida.
Los cántaros, cuanto más vacíos, más ruido hacen.
Bien parece cuanto en la olla cuece.
Si ves que un hombre tiene hambre, dale un pescado, si no quieres que pase hambre nuevamente enséñale a pescar.
Lo que por agua viene por agua se va.
Una en el papo y otra en el saco.
Chica es la abeja, y nos regala la miel y la cera.
Lo de buena contextura, cuesta caro, luce y dura.
A la vaca, hasta la cola le es abrigada.
Aramos, dijo la mosca, y estaba en el cuerno del buey.
Dedo encogido, no rebaña el plato.
El que da lo que tiene en vida, que coja la bolsa y pida.
Que me siembres en Marzo, que me siembres en Abril, hasta Mayo no he de salir.
El que mucho ofrece, poco da.
Toda la noche registrando cucharales y al final no tenía ni dos reales.
Borrón y cuenta nueva.
En la duda, ten la lengua muda.
Del que mucho cela a su mujer, guardate como de Lucifer.
Nunca acaba el que nunca empieza.
Al buen vino, buen tocino.
Rebuznos de asno no llegan al cielo.
La obra alaba el maestro.
El ternero recental no teme al tigre.
En viniendo el perdigón pierde la trucha sazón.
La mujer siempre es más lista que el hombre que la conquista.
Pajes; mozos y era Perico solo.
El que no arriesga un huevo no saca un pollo.
Esperando marido caballero, lléganle las tetas al braguero.
El amor hace locos de cuerdos y sabios de necios; conque enamórate, Pedro.
La fortuna, a los necios ama y a los sabios desama.
Componte para el marido y no para el amigo.
Mira a quien está sobre ti como a tu padre, y a quien está debajo como a tu hijo.
Mal haya el vientre que del bien recibido no le viene miente.