Amistad de boquilla, no vale una cerilla.
¿Adónde irá el buey que no are, sino al matadero?.
El caballo que mucho anda, nunca falta quien le bata.
Ave vieja, no está segura en jaula nueva.
Si mi barba se quema, los otros vienen a encender su pipa en ella.
Vale más rodear que mal andar.
La lima, lima a la lima.
Es tan chaparro que cuando se sienta en el suelo, le cuelgan los pies.
¿Cómo hay que vivir al lado de la gente? ¿Obra desconsideradamente, vive, el que sostiene y eleva a los hombres?
Los libros, ¡cuánto enseñan!, pero el oro ¡cuánto alegra!.
A la tercera va la vencida y a la cuarta la jodida.
La verdad que daña es mejor que la mentira que alegra.
A padre ahorrador, hijo gastador.
Carne de junto al hueso, dame de eso.
En los ojos y en la frente se lee lo que el hombre siente.
A la fea, el caudal de su padre la hermosea.
Si de la tierra naciste y a la tierra has de volver, ese orgullo, ¿por qué?
No hay sábado sin sol, ni mocita sin amor, ni viejo sin dolor.
Obras hacen linajes, no nombres ni trajes.
Quien viste de harapos en un país donde todos van desnudos, será tomado por loco.
Lagrimas con pan, pronto se secarán.
De molinero cambiarás, pero de báscula no pasarás.
No hay árbol como el nogal, ni fruta como el madroño, ni cosa que encaje mejor que lo que sabes en él.
Ladrón de casa, todo lo arrasa.
Honra sin provecho la digo pecho.
Le dieron como a violín prestado.
Siempre habla un cojo cuando hay que correr.
Más vale bien amigada que mal casada.
Lo que escatimes a tu mujer, no lo gastes en beber.
Las tres cosas más dificiles de esta vida son: guardar un secreto, perdonar un agravio y aprovechar el tiempo.
En buena casa, mal inquilino.
La violencia es el refugio de las mentes pequeñas.
Jalan más dos tetas que tres carretas.
Reniego del amigo que me encubre el peligro.
De los tuyos hablarás, pero no oirás.
Hay ropa tendida.
El que no corre, vuela.
A quien mucho tememos, muerto le queremos.
Fiebre cuartana no hace jamás sonar campana.
Rey es el amor, y el dinero, Emperador.
A quien se siente en cada pena, nunca le falta qué le duela.
La envidia sigue a los vivos, y a los muertos el olvido.
El hambre aguza el ingenio.
Cambio de costumes, par es de muerte.
Donde hay patrón no manda criado.
No te acostumbres a lo que no dure.
Pedir más es avaricia.
A quien tengas que dar de cenar, no te importe darle de merendar.
Dar con la puerta en la cara.
Quién encuentra a un amigo, encuentra a un tesoro.