Eso es regar fuera del tiesto.
Como vinagre a los dientes y humo a los ojos es el perezoso para quienes lo emplean.
Acuéstate con perros y te levantarás con pulgas.
Casa donde hay ruda, el ángel la saluda.
Después de toda oscuridad hay luz.
El hombre gana la plata y la mujer la desbarata.
El pastor que se acuesta con sus abarcas, cuando se despierta no se las calza.
Casa de piedra, firme y duradera; casa de tierra, casa de mierda.
No te fíes del perro que cojea, ni de la mujer que lloriquea.
El que no aprende a sus años, sufre amargos desengaños.
Por San Martino, se prueba el vino y se mata el cochino.
No es lo mismo estar jodido que estar jodiendo. (Respuesta ante el Senado español de Camilo Jose Cela cuando el presidente del Senado le reprochaba que estaba dormido).
Todos llorando nacieron, y nadie muere riendo.
Empieza a cuidar la naturaleza y la naturaleza cuidará de ti.
Como quiera que te pongas siempre tienes que llorar.
A su costa aprende el necio, y a costa del necio el cuerdo.
¿Qué sentido tiene correr cuando estamos en la carretera equivocada?
Estos son polvos de aquellos lodos.
Da un dátil al pobre y disfrutarás de su verdadero sabor
Niebla en la Montaña, labrador a tu cabaña.
O al puente o al vado, si no hemos de pasar a nado.
A barba, ni tapia, ni zarza.
Del jefe y del perro viejo, mejor cuanto más lejos.
Bestia buena, se vende sin ir a la feria.
Años y desengaños hacen a los hombres huraños.
Contra fortuna, no vale arte alguna.
Resbalada no es caída, pero es cosa parecida.
Después de comer, ni un sobre escrito leer.
Agua que va río abajo, arriba no ha de volver.
Dar carne al lobo.
Mantener en vista el conjunto y tomar los trabajos diarios en las manos.
La verdadera grandeza no renuncia a la amabilidad.
La mujer y la gata, son de quien las trata.
Donde no hay muerte, no hay mala suerte.
El que manda, no va.
No siempre el mejor camino es el más corto.
Dando dando, palomita volando.
El mejor sistema para no ser felices consiste en buscar únicamente la felicidad
Sopa en vino no emborracha, pero agacha.
El que a pueblo ajeno va a pretender, o va a dar perro, o a que se lo den.
Sol de invierno y amor de puta, poco dura.
Yo que callo, bien en mis adentros hablo.
La zamarra mala, adentro la lana, y la buena, carnaza afuera.
Tiempo pasado siempre es deseado.
Mucho tilín tilín y nada de paleta.
El que quiere, va; el que no quiere, envía.
Machuco le dijo a Vargas: parejitas van las cargas.
A fácil perdón, frecuente ladrón.
Ni amigo reconciliado ni cordero dos veces asado.
Déjate la vergüenza atrás, y medrarás.