Los hijos de mis hijas, mis nietos son. Los de mis hijos, sábelo Dios.
No pidas un cañon para matar un gorrión.
Por las vísperas se conocen los santos.
Mientras más se vive, más se aprende. Por eso había una vieja que nunca quería morirse.
Se nace llorando, luego se comprende el por qué.
Un beso es como el agua salada: bebes y aumenta tu sed.
Por San Fermín, el calor no tiene fin.
Cada uno dice quién es.
Cortesía de sombrero, hace amistades y no cuesta dinero.
Un gallo en un estercolero desafía al mundo entero.
Cuando el diablo no tiene que hacer, con el rabo espanta moscas.
Bebe agua de río por turbia que vaya, vive en la ciudad por mal que te vaya.
La fortuna de la mar, hace a unos bien y a otros mal.
No busques en la plaza lo que tienes en tu casa.
Antes de casarte abre bien los ojos, después cierra uno.
Eres como San Nicolás, me lo quitas después que me lo das.
Guárdate de puta que la bolsa deja enjuta.
A buen comedor, quitárselo de delante.
Dime con quién andas y si está buena me la mandas.
Aprender sin pensar es inútil, pensar sin aprender es peligroso. (Confucio)
Gitano no saca la suerte a gitano.
¿De dónde eres, hombre?. De la aldea de mi mujer.
No se hablar, y me mandas predicar.
Después de la risa viene el llanto.
No se puede estar en la procesión y repicando.
Quien hace los mandados que coma los bocados.
El corazón triste, riendo muere y llorando vive.
Ir a la guerra, navegar y casar, no se ha de aconsejar.
De pequeñico se doma al mimbre.
La caza y los negocios quieren porfía.
Echa bien tus cuentas, para que después no te arrepientas.
El que tiene boca, se equivoca, y el que tiene culo se pee.
De mala vid, mal sarmiento.
Primero fui yo puta que tu rufián.
De ambos ha sido el acertar; tú al pedir, yo al no dar.
El que sabe sabe, y el que no sabe es gerente.
No dispongas para ti pesos con defecto: serán abundantes en penas por la voluntad del Dios.
Alguien se puede salvar de un rayo; pero de la raya no.
Ratón que no sabe más que un horado, presto es cazado.
La lluvia de primavera es tan preciosa (valiosa) como el acerte.
Jornal adelantado, brazos quebrados.
Más tiran nalgas en lecho que bueyes en barbecho.
En enero, enciende la abuela el brasero.
No hay caldo que no se enfríe.
Quien de esperanzas vive, de hambre muere.
El mal que a muchos azota, consuelo es para el idiota.
Los defectos son como los olores: los nota más la persona de al lado que el que los lleva
La belleza es como una flor; nace pronto y pronto se marchita
Agua, Dios, el vino en bota y las mujeres en pelota.
El hijo sabio es la alegría de su padre; el hijo necio es el pesar de su madre.