Aguja que doble, para sastre pobre.
Sé templado en el beber, considerando que el vino demasiado ni guarda secreto ni cumple palabra.
Boi que remoe, nada lle doe Buey que rumia, nada le duele.
De la mar el mero y de la tierra el carnero.
Ni domes potro, ni tomes consejo de otro.
Quien promete amor eterno es porque desconoce los cuernos.
Amistad de juerga no dura nada.
Para que te miren bien, nunca mires con desdén.
Jornada emprendida, medio concluida.
Esperanza que consuela, que no muera.
Ya no hay fiadores: matáronlos los malos pagadores.
Variante: De aquellos polvos vinieron estos lodos.
El ignorante a todos reprende y habla más de lo que menos entiende.
Muerte deseada, vida prolongada.
¿De Aranda, hijo un demonio, y lloras?.
La lengua es el azote del culo.
Por la víspera se conocen las fiestas.
Mujer graciosa, vale más que hermosa.
Tenís más grupo que banco de sangre.
Bien o mal, junta caudal.
Alegría no comunicada, alegría malograda.
Hambre larga, no repara en salsas.
Viste a la escoba y parecerá señora.
El que se lleva de consejos muere de viejo.
La moza buena, en casa está y afuera suena.
Si preguntas sentirás vergüenza un minuto, si no lo haces sentirás vergüenza toda la vida.
Vive de ilusiones el tonto de los cojones.
Andar el tiempo y vernos hemos.
De sabio hace gala quien no se admira de nada.
Lluvia y sol, bautizo de zorro.
Variante: Dejar de comer por haber comido, no hay nada perdido.
Existe la falsificación debido a que existe algo que es real.
Agua que a algo huele o a algo sabe, otro la trague.
Carne de cochino, pide vino.
Mal me quieren mis comadres porque digo las verdades.
El malo para mal hacer, achaques no ha menester.
Me fui a confesar con un padre capuchino, y me puso de penitencia que me casara contigo.
Bebe y ata la bota.
El papel que se rompa él.
Zapatero en su banquilla, rey de Castilla.
Como vives, juzgas.
Agua en cesto se acaba presto.
¿Qué es la lengua en la boca del virtuoso? Es la llave que abre un tesoro.
Bebe vino y come queso, y sabrás que es eso.
A embestida de hombre fiero, ¡pies para que los quiero!.
Un hombre demasiado ocupado para cuidar de su salud es como un mecánico demasiado ocupado como para cuidar sus herramientas.
Deberás fondear pensando que has de levar.
Manos que no dais, ¿qué esperáis?.
En Febrero, un día al sol y otro al brasero.
Hasta ajustar, regatear.