Si vences la desesperación vencerás otras batallas
Dar limosna no aligera la bolsa
Ido de la vista e ido del corazón, casi una cosa son.
Al hombre bueno, no le busquen abolengo.
El amor devuelve a los viejos sabios a la infancia
Hacer mal está mal, hacer bien no conviene
Dar un cuarto al pregonero.
Cuando los calvos mueren, la nostalgia los convierte en cabezas rizadas.
Vos contento y yo pagada, venid a menudo a casa.
Quien bien ata, bien desata.
Variante: En nombrando al rey de Roma, por la puerta asoma.
Una palabra deja caer una casa.
A cántaro roto, otro al puesto.
Entre amigos no hay cumplidos.
El año bueno, el grano es hecho; el año malo, la paja es grano.
La zamarra mala, adentro la lana, y la buena, carnaza afuera.
De invierno, la levadura; de verano, la mujer aguda.
Cuervos vienen, carne huelen.
Al olor de los dineros ya vendrá algún forastero que no conozca tu historia con los ojos bien tapados como el burro de la noria.
Las furias de Celestino, no me importan un comino.
Afanar y no medrar es para desesperar.
Machuco le dijo a Vargas: parejitas van las cargas.
Pan candeal y vino tintillo ponen al hombre gordillo.
No hay que confundir lechuza con tero, porque una es bataraz y el otro picaso overo.
Año malo, panadera en todo cabo.
Los casados, casa quieren.
Quien no da aquello que ama, no recibe lo que ansía
En la casa del cura siempre hay hartura.
Hay de todo en la viña del Señor.
Me lo dijo un pajarito ya casi para volar, todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Lo mío, mío; y lo tuyo, de entrambos.
Ningún tonto tira cantos a su tejado.
Lo mismo dijo un fraile y se la clavaron en el aire.
Bien sabe lo que dice el que pan pide.
Comamos lo tuyo, bueno y santo, que de lo mío no tengo hambre.
Amistad que dice no, amistad que se perdió.
Nunca bailes en una barca pequeña.
La aguja viste a los demás y permanece desnuda.
Cuando dos elefantes riñen la que se lamenta es la hierba.
Alternativa: Acabar a farolazos como el Rosario de la Aurora.
Cuando llueve y hace sol, canta el gallo del Señor.
De lo ajeno, gastar sin miedo; de lo propio, poquito a poco.
Pronto pasan al olvido los muertos y los idos.
Quien ofende al amigo no perdona al hermano
Amistad de carne y vino no vale un comino.
Capa de pecadores es la noche, señores.
Al tomar mujer un viejo, o tocan a muerto o a cuerno.
La primavera la sangre altera.
Juglar que mucho canta, poco yanta.
Variante: Váyase lo perdido por lo ganado.