Para una hormiga, una tormenta es una lluvia torrencial.
Dar limosna no aligera la bolsa
La casta Susana, que enterró a tres maridos y aún le quedan ganas.
Los difuntos, todos juntos.
La zamarra mala, adentro la lana, y la buena, carnaza afuera.
El amor devuelve a los viejos sabios a la infancia
Al hombre bueno, no le busquen abolengo.
Me lo dijo un pajarito ya casi para volar, todo cabe en un jarrito sabiéndolo acomodar.
Quien bien ata, bien desata.
Machuco le dijo a Vargas: parejitas van las cargas.
Vos contento y yo pagada, venid a menudo a casa.
Pan candeal y vino tintillo ponen al hombre gordillo.
A cántaro roto, otro al puesto.
Las furias de Celestino, no me importan un comino.
Dar un cuarto al pregonero.
Cuervos vienen, carne huelen.
Entre amigos no hay cumplidos.
No hay que confundir lechuza con tero, porque una es bataraz y el otro picaso overo.
Ido de la vista e ido del corazón, casi una cosa son.
El año bueno, el grano es hecho; el año malo, la paja es grano.
Al olor de los dineros ya vendrá algún forastero que no conozca tu historia con los ojos bien tapados como el burro de la noria.
Año malo, panadera en todo cabo.
Variante: En nombrando al rey de Roma, por la puerta asoma.
Cuando dos elefantes riñen la que se lamenta es la hierba.
Afanar y no medrar es para desesperar.
Ningún tonto tira cantos a su tejado.
En la casa del cura siempre hay hartura.
Nunca bailes en una barca pequeña.
La aguja viste a los demás y permanece desnuda.
Una palabra deja caer una casa.
Quien no da aquello que ama, no recibe lo que ansía
Los casados, casa quieren.
Lo mismo dijo un fraile y se la clavaron en el aire.
Bien sabe lo que dice el que pan pide.
Alternativa: Acabar a farolazos como el Rosario de la Aurora.
Comamos lo tuyo, bueno y santo, que de lo mío no tengo hambre.
De invierno, la levadura; de verano, la mujer aguda.
Hay de todo en la viña del Señor.
Juglar que mucho canta, poco yanta.
Quien ofende al amigo no perdona al hermano
Amistad que dice no, amistad que se perdió.
Pronto pasan al olvido los muertos y los idos.
Favorecer a un bellaco, es echar agua a un saco.
La primavera la sangre altera.
Amistad de carne y vino no vale un comino.
Cuando llueve y hace sol, canta el gallo del Señor.
Son muchos los hijos del muerto.
Al tomar mujer un viejo, o tocan a muerto o a cuerno.
Variante: Váyase lo perdido por lo ganado.
Por la plata baila el mono.