Quien no conoce de abuela, no sabe cosa buena.
Si me ha de llevar el diablo, que me lleve en coche.
A mal viento va esta parva.
El juego del puto, la primera carta es triunfo.
Más vale despedirse que ser despedido.
Ni puta seas, y hagas las semejas.
Vayan las verdes por las maduras.
Ir a amarrar el zorro.
La verguenza es último que se piedre.
Piensa la araña que todos son de su maña.
Espera debajo al que está arriba, caerá.
Detrás de la tormenta brilla el sol.
A pájaro muerto, jaula abierta.
Hasta el saber rebuznar tiene su poquito que estudiar.
Casar, casar: bueno es de mentar y malo de llevar.
Viva la gallina, y viva con su pepita.
Pan casero, de ese quiero.
Quien rompe una tela de araña a ella y a él de daña.
Suprema Justicia, suprema injusticia,.
Jamás desesperes, aún estando en las más sombrías aflicciones, pues de las nubes negras cae agua limpia y fecunda.
Ni calentura con frío, ni marido en casa continuo.
Por Santa Brígida, levanta la cabeza la sabandija.
Llagas viejas, tarde sanan.
Como soy del campo, aquí me lo zampo.
Como la noche al día, el pesar a la alegría.
Muchachada que nace barrigón, ni que lo fajen Chiquita.
De suerte contentos, uno de cientos.
Mal año o buen año, cuatro caben en un banco.
Pena de muerte tiene el que a viejo no llegue.
De Octubre a primeros, repón los aperos.
Si la locura fuese dolores, en cada casa, habría voces.
En verano, tabernera, y en invierno panadera.
A los ojos del novio su novia siempre es la más bella.
En casa y en amores, entras cuando quieres y sales cuando puedes.
En lo que el hacha va y viene, descansa el palo.
Quien no canea, calvea.
Tripa llena, ni bien huye ni bien pelea.
En tristezas y en amor lloriquear es lo mejor.
El ladrillo mal regado y bien barrido, y el empedrado, mal barrido y bien regado.
De los escarmentados nacen los avisados.
Fraile limosnero, pájaro de mal agüero.
Año de hongos, año de nieve.
Mujer hermosa, niña e Higuera, no las garda Cualquiera.
Uno solo puede empezar a bailar cuando se toca el tambor coreano.
El que quiere baile, que pague músico.
La sotana no hace al cura, ni el afeite la hermosura.
Comer de su propio cocinado.
El árbol deshojado es el amante de los ciclones.
Contra las palabras llenas de ira nada mejor que una boca bien cerrada.
El que manda, manda.