Es gran bobada poner cebo al ave cazada.
Nadie tropieza mientras está acostado en la cama.
Donde hay nobleza, hay largueza.
Las lágrimas de los buenos no caen por tierra, al contrario van al cielo, al seno de la divinidad.
Madre no hay más que una.
Quien no se arriesga, no pasa la mar.
Dando y tomando, no cabe engaño.
El inicio es la mitad de la tarea.
Cuando se emborracha un pobre, ¡que borrachón!; pero si se emborracha un rico, ¡qué graciosón!.
Para los hombres de mar, antes que letras nadar.
Valiente es el que se bate contra dos enemigos pero lo es más quien hace el amor con los bolsillos vacíos
Para el postrero no hay cuchara.
El sol siempre reluce.
Menos ha de ser llorado el muerto que el desdichado.
Antes de casarse, solterona; después de casada, señora.
Llevar y traer, de todo ha de haber.
En pasando Noviembre, quien no sembró que no siembre.
Beso de mudo, no le dé Dios a ninguno.
Fía y vende bien, que la paga ella se bien.
Una verdad a medias, es una mentira completa.
El primer amor se parece a las primeras nieves; raramente perdura
Toda piedra golpea el pie de un pobre.
Los buenos consejos llegan hasta el corazón del sabio y se detienen en los oídos del malvado
Mantente cerca del Gran Espíritu.
A tu casa venga quien te eche de ella.
Trabaja como si tuvieras que vivir siempre, y come como si tuvieras que morirte mañana.
Lo que no fue tua año no fue tu daño.
La Verdad es relativa, la neta es absoluta.
El tiempo es como tu bolsa: no la pierdas y tendrás suficiente
Ni amigo reconciliado, ni café recalentado.
Debajo de la base de la lámpara está oscuro.
Donde se pace, que no donde se nace.
Hasta lo bueno cansa, si es en mucha abundancia.
Muchas veces no son las cosas lo que parecen.
La contrición del pecado, no repara el mal causado.
No es mal sastre el que conoce el paño.
Si tienes pan y lentejas, ¿por qué te quejas?.
El café es: Negro como la noche. Fuerte como el pecado. Dulce como el amor. Caliente como el infierno.
Acójome a Dios que vale más que vos.
El que quiere, va; el que no quiere, envía.
Ni fíes de hombre cejunto, ni tengas miedo a un difunto.
Los encargos con dinero no se olvidan.
Amor comprado, dale por vendido.
Hablar bajo y obrar alto.
Aunque la traición place, el traidor se aborrece.
No creo en gardenias negras, ni en virginidad de suegras.
El que no cae, resbala.
Haceos miel y comeos han las moscas.
La barca por sí sola va derecha hacia el arco al legar al puente.
A Dios, lo que es digno de Dios; y a la cama, la sobrecama.