Me fui a confesar con un padre capuchino, y me puso de penitencia que me casara contigo.
Jugador de mingo, pagador de mesas de domingo a domingo.
En apagando el candil, guapas y feas van por el mismo carril.
Las lágrimas de los buenos no caen por tierra, al contrario van al cielo, al seno de la divinidad.
Madre no hay más que una.
El inicio es la mitad de la tarea.
Donde hay nobleza, hay largueza.
Para los hombres de mar, antes que letras nadar.
Dando y tomando, no cabe engaño.
El sol siempre reluce.
Llevar y traer, de todo ha de haber.
Mantente cerca del Gran Espíritu.
Trabaja como si tuvieras que vivir siempre, y come como si tuvieras que morirte mañana.
Una verdad a medias, es una mentira completa.
Para el postrero no hay cuchara.
Cuando se emborracha un pobre, ¡que borrachón!; pero si se emborracha un rico, ¡qué graciosón!.
Los buenos consejos llegan hasta el corazón del sabio y se detienen en los oídos del malvado
Menos ha de ser llorado el muerto que el desdichado.
El tiempo es como tu bolsa: no la pierdas y tendrás suficiente
Valiente es el que se bate contra dos enemigos pero lo es más quien hace el amor con los bolsillos vacíos
La Verdad es relativa, la neta es absoluta.
Debajo de la base de la lámpara está oscuro.
Beso de mudo, no le dé Dios a ninguno.
Fía y vende bien, que la paga ella se bien.
A tu casa venga quien te eche de ella.
Antes de casarse, solterona; después de casada, señora.
Donde se pace, que no donde se nace.
En pasando Noviembre, quien no sembró que no siembre.
El primer amor se parece a las primeras nieves; raramente perdura
No es mal sastre el que conoce el paño.
Hasta lo bueno cansa, si es en mucha abundancia.
Lo que no fue tua año no fue tu daño.
Toda piedra golpea el pie de un pobre.
Muchas veces no son las cosas lo que parecen.
La barca por sí sola va derecha hacia el arco al legar al puente.
Ni amigo reconciliado, ni café recalentado.
Hablar bajo y obrar alto.
El que no cae, resbala.
Si tienes pan y lentejas, ¿por qué te quejas?.
Ni fíes de hombre cejunto, ni tengas miedo a un difunto.
El café es: Negro como la noche. Fuerte como el pecado. Dulce como el amor. Caliente como el infierno.
El que quiere, va; el que no quiere, envía.
Aunque la traición place, el traidor se aborrece.
Los encargos con dinero no se olvidan.
Haceos miel y comeos han las moscas.
La contrición del pecado, no repara el mal causado.
Acójome a Dios que vale más que vos.
No caben dos pies en un zapato.
Perro viejo no ladra en vano.
No pases la noche temiendo el mañana. ¿Cómo es el día siguiente? El hombre no sabe como es el día siguiente.