El diablo abre la puerta, y el vicio la mantiene abierta.
No hay mal dicho si no malas interpretaciones.
Gracias fuera de sazón, desgraciadas son.
Cuando el sol se da la vuelta, a la mañana siguiente el agua llega a los pies
Quien yerra y se enmienda, a Dios se encomienda.
Bien te quiero y mal te hiero.
Un corazón amante y bello nunca es viejo.
A quien Dios quiere bien, la casa le sabe.
Vieja que baila, mucho polvo levanta.
En enero castañero y en Febrero, correndero.
La paz con una porra en la mano es la guerra
El corazón de un niño: espera lo que desea.
Hombre casado, burro domado.
Con "quizás" nunca hagas cuenta.
A los enfermos los sanos buenos consejos les damos.
Se necesita viajar mucho hasta que el hombre crudo alcanza su madurez.
Alábate, asno, que te crece el rabo.
Buen hondero el que mete dos piedras por un mismo agujero.
Cuida los centavos, que los pesos se cuidan solos.
Pan y vino y carne, a secas.
Más vale mala suerte que muerte: la muerte no tiene remedio; la mala suerte la cambia el tiempo.
Boi que remoe, nada lle doe Buey que rumia, nada le duele.
Dios ayuda, a los que se ayudan.
Ganado suelto bien retoza.
Variante: No pongas todos los huevos en una canasta.
Cantó al alba la perdiz, más le valiera morir.
No salgas de puerto si las nubes no corren con el viento.
El yerro del médico, la tierra lo tapa; el del letrado, el dinero lo sana; el del teólogo, el fuego lo apaga.
Lo pasado ha huido, lo que esperas esta ausente, pero el presente es tuyo.
Amor con amor se paga.
Alguacil en andar y molino en moler, ganan de comer.
Bien viene el don con la veinticuatría, y mal con la sastrería.
La mano que da está por encima de la mano que recibe
Piensa con menos emociones y vivirás largos días.
Del mal manjar, un bocado nomás.
Casa sin madre, río sin cauce.
Bien está el pájaro en su nido.
El clavo que sobresale siempre recibe un martillazo.
Cree el político que los demás son de su misma condición.
Mal largo, muerte al cabo.
Nadie se baña dos veces en el mismo río, pues siempre es otro río y otra persona.
El amor es como el agua que no se seca.
Si a los treinta no te has casado ni a los cuarenta eres rico, arre borrico.
Una vez un papel rompí y cien veces me arrepentí.
Dádiva de ruin, a su dueño parece.
Siempre se le aparece la Virgen a los pastores.
Variante: En casa llena, presto se hace la cena.
Palabras de cortesía suenan bien y no obligan.
Quien acecha por agujero, ve su duelo.
La mala suerte es pelota, que pega pero rebota.