Lo que de noche se hace a la mañana aparece.
Boñiga de Abril, tira manchas mil.
Cartas que deprisa se escribieron, mil disgustos dieron.
Gallina que canta, de poner viene.
Los fallos del médico, la tierra tapa.
La madre y el delantal, tapan mucho mal.
Un mal juicio conduce a malas decisiones.
Después de que el barco se ha hundido, todo el mundo dice que sabía cómo se hubiera podido salvar.
Mira tus culpas y tus penas, y olvídate de las ajenas.
Alas tenga yo para volar, que no me faltará palomar.
Tarea hecha a destajo no vale por mil y mil no valen por una.
El que a orilla del río mora, mucho bebe y mucho llora.
Boca que no habla, Dios no la oye.
Alaba solo a Dios, critícate sólo a ti mismo.
El hombre no puede saltar fuera de su sombra.
El amor y la luna se parecen: menguan cuando no crecen.
Secreto entre dos lo sabe Dios, secreto entre tres, descubierto es.
Parientes y señor, sin ellos se está mejor.
Quien a decir agrias verdades se pone, agrias verdades oye.
El que sabe sabe, y el que no sabe es gerente.
Asno que entra en dehesa ajena, volverá cargado de caleña.
Al que no le saben, le inventan.
A misa, no se va con prisa.
La mala mujer y el buen vino, se encuentran en el camino.
Nunca falta quien dé un duro para un apuro.
Dí lo que quieres, que yo no estoy en casa.
A flores nuevas, afeite perdido.
Agua podrida, colada y hervida.
Este navega con banderita de pendejo.
Donde manda capitán, no gobierna marinero Donde menos se piensa, salta la liebre.
Si deseas la paz, amistad y elogios? escucha, mira y ¡sé mudo!
¿Adónde vas Vicente? Adonde va la gente.
La mujer y la gallina, por la pluma se adivina.
Cuando una puerta se cierra, otra suele abrir la fortuna.
De codorniz; de perdiz; de vaca y de urraca.
Cuando nos encontramos con la felicidad, no lleva nunca la ropa que habíamos imaginado
Manos calientes y corazón frío, amor perdido.
Señores lo dan y siervos lo lloran.
El diecisiete de enero piden por sus animales desde el pastor al yuntero.
Cuando estés en Roma, has lo que hacen los Romanos.
Donde hay cariño, allí va el niño.
Hasta la gracia de Dios hace daño.
Boda y cofradía, no es para cada día.
Una alegría esparce cien pesares.
Como el azúcar no es arsénico, muchas tumbas están llenas.
Lo que trae un día se lo puede llevar otro.
La fantasía, de hecho, es la cara oculta y secreta de la realidad
Al que no fuma ni bebe vino, el Diablo le lleva por otro camino.
Ser pobre y rico en un día, milagro es de santa Lotería.
Quien bebe recio, apura media azumbre en el almuerzo; y si un poco se descuida, otra media en la comida.