El que a todos saluda, pronto rompe su cabeza.
Pendejo que al cielo va, lo joden también allá.
Amor y guerra tienen batallas y sorpresas.
Cacarear y no poner, si malo en la gallina, peor en la mujer.
El benévolo ve benevolencia; el sabio ve sabiduría.
¡Qué bella flor el laurel rosa! y ¡qué amargo es el laurel rosa!.
Gustos y colores, los que cada uno prefiera son los mejores.
Conquistadores son aquellos que creen poder conquistar
Más vale un hoy que diez mañanas.
Que a la corta, que a la larga, todo se paga.
Cuñada y suegra, ni de barro buenas.
Buena cautela, iguala buen consejo.
Amistad de carne y vino no vale un comino.
Lo que se da con amor nunca se pierde.
Padres viejos, hijos huérfanos.
Hace tiempo solía meditar durante muchos días seguidos, pero vivir un breve espacio de tiempo vale más; hace un tiempo solía ponerme de puntillas para mirar lejos, es mejor ampliar el propio horizonte subiendo a un montículo
Cuando llueve y hace sol, coge caracol.
Hablo de la gente de nuevo cuño.
Un amigo es como una fuente de agua durante un viaje largo.
A una cebolla ni siquiera el perro la huele.
La zorra, cuando no llega a las uvas, dice que están verdes.
La buena mula en el establo se vende.
Con paciencia y con maña, un elefante se comió una araña.
El futuro brota del presente, que tiene su semilla en el pasado.
Jumento es un gran suplefaltas: si no hay caballo, él trota; si no hay buey, él ara.
Nada más engreído que un tonto bien vestido.
Es inútil buscar amigos fuera de casa si no se cuida y respeta a los propios padres
El perro, mi amigo; la mujer mi enemigo; el hijo, mi señor.
Es de sabios cambiar de mujer.
Morrocoy no sube palo ni que le pongan horqueta.
Con el viento se limpia el trigo, y los vicios con castigo.
Siempre que puedas, mantente cerca de los que tienen buena suerte.
Revuelto el trigo con la cebada, no vale nada.
Uno madrugó y veinte duros encontró, pero más madrugó el que los perdió.
Cuenta errada, sea enmendada.
Moza que mucho va a la fuente, anda en bocas de la gente.
Sigue los impulsos de tu corazón
Las novedades son la sal de la vida.
Bueno es dar, y sin embargo, no conviene ser muy largo.
Quien no se arriesga, no pasa la mar.
De corsario a corsario, no se pierden sino los barriles.
El amo imprudente hace al mozo negligente.
Los verdaderos amigos son los que tenemos en el bolsillo
Lo que se deja al tiempo es del tiempo
El que sabe que es un loco no está muy loco.
Las cartas y las mujeres se van con quien quieren.
La nieve no rompe las ramas del sauce.
El que no habla, no yerre.
¿Fiado?. Mal recado.
A la fuerza, ni la comida es buena.