Donde el necio se arruinó, el cuerdo prosperó.
Vive de ilusiones el tonto de los cojones.
El árbol con fronda amiga, buena sombra nos prodiga.
A las diez deja la calle para quien es. Los rincones para los gatos, y las esquinas para los guapos.
Haga lo que dice su profesor pero no el qué él hace.
Por numerosos que puedan ser los meandros del río, acabará por ir a parar al mar.
Variante: No pongas todos los huevos en una canasta.
Quien vive fiando al amigo, estudia para mendigo.
Cuando el zorro ora, ten cuidado de tus gansos.
Un pájaro no canta porque tenga una respuesta. Canta porque tiene una canción.
Desde que se inventaron las excusas todo el mundo las usa.
En cada mujer hay una reina. Hable con la Reina y la Reina responderá.
Aquel pregona vino y vende vinagre.
Del odio al amor hay solo un paso.
Quien se aconseja a sí mismo se enfada
El amor es como el agua que no se seca.
Un bellaco cree que nada se puede hacer sin bellaquería.
En la desgracia habita la felicidad y en la felicidad se oculta la desgracia.
A cada cual se le levantan los pajarillos en su muladar.
Todo lo que me gusta es pecado o engorda.
Un ciego lloraba un día porque espejo quería.
Dijo la rana a la liebre: "Quita de ahí so valiente.".
Tu madre te llorará hasta el final de sus días; tu hermana hasta ponerse el anillo de boda; tu viuda hasta el rocío del amanecer.
La alegría alarga la vida; las penas la menguan.
Ya viene Marín Moreno, el que quita lo malo y pone lo bueno.
Por fin lo comprende mi corazón: escucho un canto, contemplo una flor: ¡Ojalá no se marchiten!
El primer grado de locura es creerse cuerdo, y el segundo proclamarlo.
Las ratas son las primeras en abandonar el barco.
Más ordinario que un moco en una corbata.
La confianza da asco
Vigila tus pensamientos pues se convertirán en palabras.
Ora en juego, ora en saña, siempre el gato mal araña.
Uno de los mayores placeres de la vida es hacer aquello que los demás dicen que no podemos hacer.
Los vicios no necesitan maestro.
Perro que ladra no muerde. (Mientras ladra)
Zurrón de mendigo, nunca bien henchido.
Para aprender a rezar no hay como viajar por mar.
Quien habla siembra, quien escucha cosecha.
¡Palabra!, dijo la loba a la cabra.
Hormigas en ringlera, o temporal o sequera.
Juanes y burros, en cada casa suele haber uno.
El chisme que gira, no siempre es mentira.
Una buena fuente se conoce en la sequía y un buen amigo en la adversidad.
A cada pajarillo agrada su nidillo.
La vida es un tango y si te resbalas sigue bailando.
Si te pica un alacrán, las campanas a repicar.
El luto de la abuela, corre que vuela, y el del abuelo, lo que dura el duelo.
Quien se acerca al bermellón enrojece, quien se acerca a la tinta ennegrece.
Tripas llevan pies, que no pies a tripas.
Ni patos a la carreta, ni bueyes a volar, ni moza con viejo casar.