Cuando el español canta, o está enfadado o poco le falta.
Algo busca en tu casa quien te hace visitas largas.
Guárdate del amor que te mira los bolsillos
Moza franca, bien juega el anca.
A liebre ida, palos al cubil.
En el amor y en las luxaciones las recaídas son frecuentes
Quien a uno castiga a ciento hostiga.
Las palabras son como las abejas: tienen miel y aguijón.
La mejor medicina: huevos de gallina y jarabe de cantina.
Digan lo que digan los pelos del culo abrigan.
Cuídate del perro que no ladra y del agua mansa.
Por Santa Cecilia, la nieve en cualquier cima.
El que a pueblo extraño va a enamorar, va a que lo engañen o a engañar.
Lo que hace el burro, pare la burra.
Hacer castillos en el aire.
La que no tiene suegra ni cuñada, esa es bien casada.
Quien tenga tiempo que no espere
Perdona el error, pero no lo olvides.
Lo que haces, encuentras.
Tabaco, vino y mujer, echan al hombre a perder.
Si entre burros te conocen, rebuzna y de cuando en cuando tira coces.
El mono vestido de seda mono se queda
A más edad, más conocemos del mundo la falsedad
Al mal amor, puñaladas.
La mentira busca el rincón.
El mundo es de los audaces.
Cuando el hombre ha agotado las mentiras, encuentra la verdad en el nuevo saco
Una fábula es un puente que conduce a laa verdad.
La cosa más baladí, para algo puede servir.
Tres simples zapateros hacen un sabio Zhuge Liang.
Solo el mudo no cuenta mentiras.
Cuando uno va para viejo, es más fácil pillar una liebre que un conejo.
Es mejor enjuagar una lágrima de un pobrecillo que obtener cien sonrisas de un ministro.
Para fastidiar al patrón, no como lentejas.
¡Cuánto y cuánto chiquillo, para cazar un grillo!.
Grabemos los agravios en la arena y las gentilezas en el mármol.
Incluso el día más largo tiene un final
Más vale una cabra que da leche que una vaca estéril.
Una golondrina no hace verano.
El corazón tiene sus razones, que la razón desconoce.
Niño que no ríe a las siete semanas, o es ruin o tiene ruines amas.
Amar es tiempo perdido si no se es correspondido.
Echarle mucha crema a sus tacos
Cuatro cosas hay que nunca vuelven más: una bala disparada, una palabra hablada, un tiempo pasado y una ocasión desaprovechada.
Los niños y los borrachos siempre dicen la verdad.
Para los aduladores no hay rico necio ni pobre discreto.
Cuando un tonto coge una verea, ni la verea deja al tonto ni el tonto deja la verea.
Una carreta vacía hace ruidos.
En el buen tiempo, amistades ciento; mudada la fortuna, ni una.
Casaca mata Carita, Carita mata Casaca y Dinero mata Casaca y Carita.