La mujer hilando, y el hombre, cavando.
Una cosa solo puede ser buena de una manera; mala, de quinientas.
No hay gallina gorda por poco dinero.
Si tu problema tiene solución, ¿por qué te preocupas? Y si no la tiene? ¿por qué te preocupas?
El trabajo del pensamiento se parece a la perforación de un pozo: el agua es turbia al principio, más luego se clarifica.
El día que hayais envenenado el último río, abatido el último árbol, y asesinado el último animal, os dareis cuenta que el dinero no se puede comer.
Variante: Si hay trato, pueden ser amigos el perro y el gato.
Gato dormilón, no pilla ratón.
El que esta abajo no tiene miedo de caer.
Nadie, ladrando a la luna, alcanza amor ni fortuna.
Ni miento ni me arrepiento.
Nunca es lo mismo una comida recalentada ni una amistad reconciliada.
Más vale ser ciego de los ojos, que del corazón.
Haz mal y guárdate.
Con nuestros pensamientos creamos el mundo.
Si sale cara, gano yo; si sale cruz, pierdes tú.
El que no tiene opinión, se aprende cualquier canción.
Promete poco y haz mucho.
Amor de puta y convite de mesonero, siempre cuesta dinero.
El camino del Señor es refugio de los justos y ruina de los malhechores.
La mejor lotería, es una buena economía.
Hacer del san benito gala.
El hombre apercibido medio combatido.
Cuando los elefantes luchan, quien sufre es la hierba.
Tú que querías y yo que tenía ganas, sucedió lo que el diablo deseaba.
No recomiendes a nadie sino quieres que te reclamen.
La prudencia nunca yerra.
El que vive en una casa de cristal no debe tirar piedras.
Muchas gotas que caen entre la taza y los labios.
Se muere de vergüenza, no de miedo.
Cuando uno esta en malas, hasta la mujer se le niega.
Romero ahíto saca zatico.
Quien tiene enemigos, no duerma, que hasta el escarabajo del águila se venga.
Miguel, Miguel, no tienes colmenas y vendes miel.
De un mal pagador, consigue lo que puedas.
Al hambre de siete días, no hay pan duro.
Mujer y sardiña, ni la mayor ni la más pequeniña.
Olla cada día, aún siendo buena hastía.
Ave de pico, no hace al amo rico.
Dad limosna a este pordiosero, que le sobró vida y le faltó dinero.
De todos modos, Juan te llamas.
Quien canta, su mal eta.
Algo tendrá el queso, pa' venderlo al peso.
Muchos son los llamadas y pocos los escogidos.
El tronco de enero, no le pongas en el humero.
El buen vino, venta trae consigo.
El que mucho duerme poco aprende.
Es más fácil hacer un agujero en el agua que obtener una moneda de un avaro.
Ni perro sin pulgas, ni pueblo sin putas.
Hay cabalgadura que le viene grande su herradura.