A la ballena todo le cabe y nada la llena.
A la madrina, tras la puerta la arrima, y a la comadre, donde la hallares.
Bien parece y bien están el asno en la cuadra y la mujer en el hogar.
Hoy es el mundo; mañana es otro mundo
Campana cascada, nunca sana.
Favor retenido, no debe ser agradecido.
La gente obtusa, tan sólo vale las joyas que usa.
El mejor maestro se sienta en tu silla.
Antes de casar, ten casa en que morar, tierras en que labrar y viñas en que podar.
Juntando los bienes con los males, resultan todos los años iguales.
Dame dineros y no consejos.
Tal queda la casa de la dueña, ido el escudero, como el fuego sin trashoguero.
La hija paridera, y la madre, cobertera.
Acabó de matar a la gallina de los huevos de oro.
El que jura miente.
Aguja en pajar, mala es de hallar.
Más vale aprovechar que tirar.
Cada uno en su casa es rey, pero su mujer hace la ley.
A buena mujer, poco freno basta.
Estreno de traje fino, preciso chorreón de vino.
La cosa bien pensada jamás es errada.
Mantente cerca del Gran Espíritu.
El labrador tiene que sembrar para recolectar.
Agua de por mayo, pan para todo el año.
Del amo y del mulo cuanto más lejos más seguros.
La mentira dura hasta que la verdad florece.
Por Abril corta un cardo y te saldrán mil.
Cargado de hierro y cargado de miedo.
Sal no se cuenta con que es salado.
Negar que negarás, que en Aragón estás.
Cazador de Galgo, escopeta y hurón, no reñirán sus hijos por la partición
Lagrimas con pan, pronto se secarán.
Menos la muerte y la jodienda todo tiene enmienda.
La liebre adiestrada, presto sale a la vereda.
El que es sabio nunca enceguece.
El ruin calzado sube a los cascos.
Socorro tardío, socorro baldío.
Si tengo trompo no tengo cuerda; si tengo cuerda no tengo trompo.
Gana ahora que eres nuevo, para que puedas gastar de viejo.
El sordo no oye, pero bien que compone.
El que está en el lodo querría meter a otro.
Camarón que se duerme amanece en el mercado.
Haz favores y harás traidores.
El que peca de modesto, es tirado en un cesto.
Las cadenas de la esclavitud atan solo las manos
El labrador para Octubre sus deudas cubre.
En cabeza loca, ni se tiene, ni dura, ni para cosa.
Ayer entró rogando y hoy entra mandando.
Los que abren la boca son los que menos abren el corazón.
Cuando el río suena, agua lleva.