La luna camina despacio pero atraviesa el mundo.
Más quiero ser burro descansado que buey ajetreado.
Cuando todo ha pasado, solo la verdad y el honor permanecen.
El que sabe sabe, y el que no sabe es gerente.
Por una oreja entra y por otra sale.
El oficial que no miente, sálgase de entre la gente.
Cuida tu cerebro que tu cerebro cuidará de ti.
El jorobado no ve su joroba, sino la ajena.
Voluntad tiene a los tronchos quien abraza al hortelano.
Ni amor reanudado ni chocolate recalentado.
Cada día olla, amarga el caldo.
Quien cae al suelo, se levanta con la ayuda del suelo.
A quien el vino no plazca, Dios le quite el pan.
Quien tiene muchos vicios, tiene muchos amos.
Quien tiene boca, no diga a otro sopla.
Ni amigo jugador, ni tahúr mal bebedor.
A la mal casada, miradla a la cara.
Cartas de ausentes, cédulas son de vida.
No des a guardar el fiambre, a quien vive muerto de hambre.
No hay año sin desengaño.
Mal huye quien a casa torna.
No hay enemigo chico.
La mujer y la sardina, cuanto más salada más dañina.
Un hombre sin amigos es como un abedul desnudo, sin hojas ni corteza, solitario en una colina pelada.
De oportunidades perdidas se encuentra llena la vida.
Vivir juntado es igual que casado.
Apunta y da y la cuenta te saldrá; da y apunta, y no te saldrá nunca.
No todos los que tienen un gran cuchillo son verdugos
Las leyes van, a donde quieren los reyes.
Al trabajo, yerno, que viene el invierno.
Nunca segundas partes fueron buenas.
Los grandes hombres no son grandes a todas horas ni en todas las cosas.
A su amigo, el gato le deja siempre señalado.
Esto es pan comido.
El buen vino sin ramo se vende.
Árbol que no da frutos, pide sustituto.
Las cerezas con rabo, y si no en el árbol.
Nadie da duros a cuatro pesetas.
De dar no se hizo el tío Funés rico.
Mientras los olivos tengan frutos, serán sus amigos los estorninos.
Quien echa agua en la garrafa de golpe, más derrama que en ella coge.
Palabra al aire fenece; pero escrita prevalece.
A fuego y a boda va la aldea toda.
Dios le da maíz a quien no tiene gallinas.
Comida, cama y capote, que sustente y abrigue al niño y no le sobre comido.
Barba a barba, vergüenza se cata.
A traidor, traidor y medio.
A la vaca que no se cubre, se le seca la ubre.
El marido y la mujer deben ser como las manos y los ojos: cuando duele la mano, los ojos lloran, y cuando los ojos lloran las manos secan las lágrimas.
Llueve sobre mojado.