No tires piedras sobre tu tejado.
El que te enseña por un día es tu padre por toda la vida.
Quemar la casa para cazar el ratón.
La zorra se conoce por la cola.
La liebre, lo que en arenal gana, lo pierde en el agua.
Nunca me arrepentí de lo que no dije.
Un buen caballo tiene muchos defectos, un mal caballo solo tiene uno
Las flores y la ocasión, son de poca duración.
No es lo mismo ser que haber sido.
Quien de paja su casa ha hecho, témale al fuego.
Que quieres que de el encino sino bellotas.
Más moscas se cazan con miel que con hiel.
Si no sabes quien eres menos vas a saber a dónde vas.
Si vives de fiado, vives señalado.
Irse a chitos.
Los hijos de mis hijas, mis nietos serán; los hijos de mis hijos, en duda estarán.
Consejo es de sabios perdonar injurias y olvidar agravios.
Cada palo que aguante su vela.
La lluvia solo es un problema si no te quieres mojar.
El buey ruin pereceando se descuerna.
Ira sin fortaleza, no vale ni media cereza.
¿Qué ve el ciego aunque se le ponga una lámpara en la mano?
Bendita la muerte, cuando viene después de bien vivir.
Espéjate para que veas cómo eres.
Jugar limpio, bueno para la conciencia y malo para el bolsillo.
No hay palabra mal dicha si no fuese mal entendida.
Los cuernos duelen al salir, pero ayudan a vivir.
Mucho beber y no caer, non pode ser.
Lo que cada uno vale, a la cara le sale.
La diligencia es madre de la buena ventura; y la pereza, su contraria.
Un corazón tranquilo es mejor que una bolsa llena de oro.
Una cosa es ser tambor y otra cosa es ser tamborilero.
Abstente de mudar los límites de los campos, para que un terror no te arrebate. Se satisface al Dios con la voluntad del señor (responsable) que establece los límites de la tierra arable.
La gente discreta, no suelta la jeta.
La verguenza, cuando sale ya no entra.
Amor de lejos contentos los cuatro.
La sola bravata, no hiere ni mata.
Al amigo con su vicio.
Piensa en las facilidades, pero continúa trabajando.
La única felicidad consiste en la espera de la felicidad
Para que el chico se haga pillo, meterlo de monaguillo.
Uno a meter y otro a sacar, el primero ha de llorar.
Quien tiene boca, no diga a otro sopla.
El gato gruñón, no caza ratón.
Ni caldo recalentado ni amigo reconciliado.
Lo pasado ha huido, lo que esperas esta ausente, pero el presente es tuyo.
Cuando todo ha pasado, solo la verdad y el honor permanecen.
Cuida tu cerebro que tu cerebro cuidará de ti.
El oficial que no miente, sálgase de entre la gente.
Cada día olla, amarga el caldo.