Un amigo es un peso en el bolsillo.
Jorobas y manías no las curan los médicos.
En Septiembre o llena los puentes o seca las fuentes.
El sabor de la salsa es mejor que el del cuenco en el que viene.
El que tiene capa, escapa.
Oveja chiquita siempre es corderita.
En casa de Gonzalo, manda más la gallina que el gallo.
Procure ser en todo lo posible el que ha de reprender irreprensible.
Cuando la culebra canta, señal de agua.
Cae más pronto un mentiroso que un cojo.
El invierno es el infierno de los míseros
Buen pedidor, mal dador.
Buena olla y mal testamento.
Para putas y buen pan, Villanubla y Zaratán.
Échale guindas al pavo.
Donde hay orden, hay bendición.
Diciembre tiritando, buen enero y mejor año.
El amor deja ver las rosas y no las espinas
A la miel, golosas, y al aceite, hermosas.
Podrás cortar todas las flores, pero no podrás impedir la llegada de la primavera.
No pongas nunca la zorra a guardar gallinas.
El melón y la mujer, malos son de conocer.
Siembra buenas obras, y cogerás frutos de sobra.
De pastores, pastoradas y si te embobas alguna pedrada.
Cada hombre cuerdo lleva un loco dentro.
Quien no ha probado lo amargo no sabe lo que es dulce.
Casa ordenada, casa salvada.
Dale con que va a llover.
Ruidosa corriente, no ahoga la gente.
Del mismo santo, siempre oirás los mismos milagros.
Como mi padre es rico, no quiero cerrar el pico.
Al cuervo no agrada el asno vivo, sino muerto.
Cuando la rana críe pelo, serán los cojos buenos.
Es fácil ser rico y evitar mostrarse orgulloso, es difícil ser pobre y evitar ser gruñón.
Al que madruga, Dios le ayuda.
Cuando hay lealtad y franqueza, las cartas sobre la mesa.
En la vida no me quisiste, en la muerte me plañiste.
En viniendo el perdigón pierde la trucha sazón.
Al amor, como a una cerámica, cuando se rompe, aunque se reconstruya, se le conocen las cicatrices.
Buena gana de comer, rica salsa es.
Incluso la piedra se rompe si el fuego es lo bastante fuerte.
Bueno es pan, y mejor, con algo que agregar.
Aunque se cubra de sedas, el perro huele mal.
Casa en la que vivas, viña de la que bebas y tierras cuantas veas y puedas.
Recio llama a la puerta el que trae mala nueva.
Habla cuando te hablen; acude cuando te llamen.
Hermoso cagar de ventana, el culo para la calle.
Esperanza que consuela, que no muera.
Al hombre osado, la fortuna le da la mano.
Años y desengaños hacen a los hombres huraños.