Año malo para el molinero, bueno para el burro.
El sastre engaña al parroquiano, y bien vestido el parroquiano, a la mitad del género humano.
El mal pajarillo, la lengua tiene por cuchillo.
Si nuestro corazón es una rosa, vuestra boca dirá palabras perfumadas.
Hasta el viaje más largo comienza con un solo paso.
Hoy por ti, mañana por mí
En esta vida tan loca, uno es el que baila y otro es el que toca.
El príncipe iletrado es un burro coronado.
Hijos tienes, nueras tendrás, cuando te descuides en la calle te verás.
No arranques la manzana cuando esté verde. Cuando madure caerá sola..
Haga lo que yo mando, no lo que yo hago.
A quien le dan pan que no coma.
Bodega de buen olor, no ha menester pregón.
Cuando la lengua se sale de madre, ¡adiós padre!.
Tantos años de marqués, y no sabe menear el abanico.
Machuco le dijo a Vargas: parejitas van las cargas.
Lo bien aprendido, nunca es perdido.
Zancas vanas, zancas vanas, temprano espigas y tarde granas.
El hombre ladino, estando entre extraños no bebe vino.
Buenos son barbos cuando no hay truchas a mano.
¡La carne da carne y el vino da sangre!
Échalas del tuyo que con el aire no se oye.
La astucia del que no tiene astucia es la paciencia.
Este no ha perdido la cabeza; porque la trae pegada.
Casa con azotea, ladrón la asalta.
Que este dedo no sepa lo que hace su compañero.
Reniego de señora que todo lo llora.
Oveja duenda, mama a su madre y a la ajena.
Madre no viste, padre no tuviste: diablo te hiciste.
Huye del vino, pero ayuda al borracho.
La vaca no se acuerda de cuando era ternera.
Es fácil caer en una trampa, pero difícil salir de ella.
A Seguro se lo llevaron preso
Nadie diga: de esta agua no bebere.
Infierno y gloria, dos nombres en discordia.
Con un dios le bendiga no se compra nada.
A hijo malo, pan y palo.
No hay cosa que fin no tenga, a la corta o a la luenga.
La situación está tan mala que si mi mujer se va con otro, yo me voy con ellos.
Una que hice y tres que pensé hacer, cuatro que me apunté.
Viejo cansado, muerto o corneado.
Lo que en la mocedad no se aprende, en la vejez mal se entiende.
Perro que ladra, guarda la casa.
De mala sangre, malas morcillas.
Más hace una hormiga andando que un buey echado.
A la una, que bien que mal, en cada casa comido han.
El que anda pidiendo prestado, no tardará en andar con lamentaciones.
Para amigos, todos; para enemigos, uno solo.
A cuarto vale la vaca, y si no hay cuarto no hay vaca.
Quien tiene diarrea se pega con la puerta.