Yo dueña y vos doncella, ¿quién barrerá la casa?.
Junto al buey viejo aprende a arar el nuevo.
Mucha manteca para freire un par de huevos.
Un poco de ayuda es mejor que un mucho de compasión.
Casa de mantener, castillo de defender.
Más vale estar con la boca cerrada y parecer estúpido, que abrirla y confirmarlo.
El que las hace, las imagina.
Faldas largas, algo ocultan.
No tientes al diablo que lo veras venir.
El fuego de la leña verde proporciona más humo que calor.
A tu amigo dile la mentira, si te guarda paridad, dile la verdad.
¿A un "¡toma!", ¿quién no se asoma?.
Con buena comida para tres, cuatro comen bien.
Al asno lerdo, arriero loco.
El padre para castigar y la madre para tapar.
Esa es la gracia del buen escribano, escribir bien con mala pluma y papel malo.
En la vida todo tiene remedio, menos la muerte.
Al toro hay que agarrarlo por los cuernos.
Escucha el silencio... que habla.
Al roto, patadas y porotos.
Hijos y mujer añaden menester.
Antes del alivio viene el arrepentimiento.
La muchacha que es bonita, afeites no necesita.
Ver para creer.
El buey, arando en la loma, trabaja para que otro coma.
Dice Salomón: da vino a los que tienen amargo el corazón.
Quien a comer de gorra se mete, come por siete.
Cuando fueres yunque, sufre como yunque, cuando fueres mazo, pega.
Quiero ver si como ronca duerme.
Una puntada a tiempo salva nueve.
Todo lo que no es dado es perdido
Hechos son amores y no buenas razones.
Quien ha probado un buen pez, quiere comerlo otra vez.
A la mujer loca, más le agrada el pandero que la toca.
Polvo de ladrillo malo para el bolsillo.
Nuestros conocimientos pueden llenar el imperio pero nuestros amigos caben en el puño
Hay hombres que no beben, porque ser indiscretos temen.
Entre bodas, fiestas y meriendas, ¿quién cuidará tu hacienda?.
Chofer que mucho acelera, se rompe la calavera.
De buena casa, buena brasa.
Bien me quiere mi suegra, si de mi mal no se alegra.
En chica cabeza caben grandes ideas.
Es mejor volverse atrás que perderse en el camino.
Para que ande bien la cosa, una vieja y otra moza.
Al que fortuna lo viste, fortuna le desnuda.
Un hombre demasiado ocupado para cuidar de su salud es como un mecánico demasiado ocupado como para cuidar sus herramientas.
Hijo mío, no te olvides de mi ley, Y tu corazón guarde mis mandamientos; Porque largura de días y años de vida Y paz te aumentarán. Proverbios 3:1-2
No hay mejor espejo que el amigo viejo.
Cada gorrión tiene su corazón.
La vida del puerco, corta y gorda.