El futuro pertenece a los que se preparan para él.
Durar menos que un caramelo a la puerta de una escuela.
Un yerro, padre es de ciento.
Si lo piensas, decídelo. Si lo decidiste, no lo pienses.
No canta mal las rancheras.
Callando el necio, se hace discreto.
Reina es la gallina que pone huevo en la vendimia.
Borroncitos en la plana, azotitos en la nalga.
El tiempo es el mejor consejero
De la carta al timón, al revés la corrección.
Tres son las velas que disipan la oscuridad: la verdad, el conocimiento y las leyes de la naturaleza.
El hijo de la cabra, cabrito ha de ser.
Fruta prohibida, más apetecida.
La flor del romero, de la abeja es curandero.
Tener miedo es de prudentes; saberlo vencer, es de Valiente.
Prometer, prometer hasta meter, y una vez metido, nada de lo prometido.
La burra no era arisca pero la hicieron.
Mientras novia, reina; cuando mujer, sierva.
Paralelo corriendo, tierra encontrando.
Maldita seas, ave; la pluma, más no la carne.
Amigo por amigo, el buen pan y el buen vino.
Moza de mesón, no duerme sueño con sazón.
Junto a santo que no suda, el sacristán estornuda.
Leña de romero y pan de panadera, la bordonería entera.
Después de perdido el barco, todos son pilotos.
Un hombre cojo aún puede montar a caballo, un hombre sin manos aún puede pastorear ovejas y un hombre sordo aún puede matar; mejor es estar ciego que arder en la pira funeraria. Son los muertos quienes no pueden hacer nada.
Las lenguas de los que critican son como las patas de las moscas, aterrizan en cualquier cosa que encuentran.
Cielo aborregado, suelo mojado.
El que no tiene buey ni cabra, toda la noche ara.
Deudas tengamos, pero amigos seamos.
Lo poco gusta, lo mucho cansa.
Cuando se monta un elefante, no molesta el rocío.
Planta y cría y tendrás alegría.
Predicar en desierto, sermón perdido.
Ya se pasó ese tiempo en que andaba el culo al viento; hase mudado, y todos lo traen tapado.
Al herrero con barbas y a las letras con babas.
Dale un pez a un hombre y comerá un día; enseñale a pescar y comerá siempre.
Si una puerta se cierra, otra se abre.
Ruego de Rey, mandato es.
La manda del bueno no es de perder.
Antes de pedir dinero prestado a un amigo, decida cual de las dos cosas necesita más.
El prometer no empobrece, y cosa de ricos parece.
Muchachada que nace barrigón, ni que lo fajen Chiquita.
Cada paso que da el zorro le acerca más a la peletería.
A casa de tu vecino a prestar favores y no a pedirlos.
Romperse el brial, más vale bien que mal.
Cuando uno se enoja, la razón se va de paseo.
Cuando las olas se han aquietado y el agua está en calma, entonces se refleja la luz y se puede vislumbrar el fondo.
A las andadas volví, pronto me arrepentí.
Una pelea raramente continúa cuando el jefe ha caído.