Tres días hay en el año que se llena bien la panza: el santo, el cumpleaños y el día de la matanza.
La primera vez que me engañes, será culpa tuya; la segunda vez, la culpa será mía.
Gallo que canta al sol puesto, señal de muerto.
Burla con daño, no cumple el año.
En la variedad está el gusto.
El que buen Norte tiene, seguro va y seguro viene.
No digas que eres pobre a quien no te puede hacer rico.
Hablar por la boca del ganso.
El peor enemigo es una felicidad demasiado prolongada
A buena confesión, mala penitencia.
La buena suerte se pasa, y el saber se queda en casa.
Más vale que los dientes no riñan con la lengua.
Si quieres un buen consejo, escucha a los viejos.
A lo que está de moda, todo el mundo se acomoda.
El río, por donde suena se vadea.
Cuando se desahoga el sentimiento, la pena es menos.
La felicidad no crece en el huerto del envidioso
Con el diablo se aconseja quien mete aguja para sacar reja.
Quien no canea, calvea.
El pobre de su pobreza no sale.
Fraile de buen seso, guarda lo suyo y guarda lo ajeno.
Quien no ama no vive
Dios da las nueces, pero no las parte.
Ser pobre y rico en un día, milagro es de santa Lotería.
Abracijos no hacen hijos, pero son preparatijos.
Carne blanda y vino puro, alimento seguro.
El que no corre, vuela.
Bella por fuera, triste por dentro
Donde hay burro muerto, no faltan cuervos.
Ya no bebo vino, porque me cuesta dinero; pero siendo de balde, echa vino tabernero.
Alábate pollo que mañana serás gallo.
Cuando salta la liebre no hay galgo cojo.
El precio se olvida, la calidad permanece.
El que fía o promete, en deudas se mete.
Donde hay obras, hay sobras.
Es prudente el que cuando está en buena situación puede mantenerse como antes.
El que mea y no pee, es como el que va a la escuela y no lee.
Juramentos de amor se los lleva el viento.
Camina más una hormiga que un buey echado.
El que hace lo que no debe, sucédele lo que no cree.
Si cada uno barriera delante de su puerta, ¡qué limpia estaría la ciudad!
El que habla de más, cansa; y el que habla de menos, aburre.
Yo le puedo dar de comer, pero hambre no le puedo dar.
Amigo en la adversidad, amigod de verdad.
De pregonero a verdugo, mirad como subo.
Recordar es desandar, y lo que antes se vivió, volverlo a contemplar.
Juegos de manos son de bananos.
Cree lo que vieres y no lo que oyeres.
En gran río, gran pez, más ahógase alguna vez.
Verano fresco, invierno lluvioso, estío peligroso.